Dos muertos y 80.000 evacuados en Los Ángeles por incendios sin control
Al menos dos personas fallecieron y 80.000 fueron evacuadas ayer a causa de cuatro incendios que se declararon en Los Ángeles, donde se decretó el estado de emergencia. Las llamas se propagaron rápidamente a causa de las fuertes ráfagas de viento y la baja humedad que se da en la zona, de tal manera que los bomberos no conseguían controlarlas. La situación pintaba crítica.

Al menos dos civiles murieron ayer en el incendio de Eaton, uno de los cuatro que asolaban Los Ángeles y que avanzaban sin control, impulsados por vientos de hasta 160 kilómetros por hora que mantenían en estado de emergencia una parte de la ciudad, con al menos 80.000 personas evacuadas y la amenaza de que las llamas siguieran propagándose rápidamente. Más de mil casas resultaron destruidas.
El incendio en Pacific Palisades, uno de los barrios más acaudalados de la urbe, comenzó el martes y en pocas horas pasó de afectar 200 acres a casi 3.000 (unas 1.200 hectáreas). La alcaldesa Karen Bass declaró el estado de emergencia. Pese a la movilización de los bomberos, las llamas no podían ser contenidas.
Otro incendio se declaró al este del condado de Eaton Canyon, al norte de la ciudad, expandiéndose rápidamente a 400 acres, según Cal Fire, y obligando a más evacuaciones de esta gran área metropolitana ante el alto potencial de crecimiento.
La situación se agravó con un tercer incendio en Hurst, que a primera hora de la tarde de ayer ya había afectado a 500 acres (unas 200 hectáreas), según fuentes oficiales.
Este último foco «se propagaba rápidamente por los fuertes vientos, creando condiciones peligrosas para las comunidades cercanas», según la información del Departamento Forestal y de Protección contra Incendios de California, que explicó que esos vientos y la baja humedad contribuían al «comportamiento agresivo» del fuego.

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