Los Payasos de la Tele
Todos los boomers disfrutamos de divertidísimos momentos televisivos gracias a esos morrocotudos Payasos de la Tele: Gaby, Fofó y Miliki, y Fofito y Milikito. Seguían la función un montón de criaturas apretadísimamente sentadas en unas gradas en las que no cabía ni un alfiler, y que vivían las canciones y las enloquecidas ocurrencias de sus héroes con arrobado entusiasmo.
La sección más esperada del programa era la “Aventura”, que solía consistir básicamente en destrucción: con su proverbial candidez los payasos destrozaban lo que se les pusiera por delante, causando la desesperación del señor Chinarro y nuestro regocijo y envidia.
Trump, Musk y Milei: suena estupendamente a trío de auténticos payasos, con sus pegadizas canciones de letra absurda, con las apretadas y fervorosas filas de tipos que les ríen las gracias, con su afán destrozón. Y es que los nuevos mandamases globales cuentan con unos referentes que ya ya: desde ‘‘El Gran Teatro del Mundo’’ de Calderón a los títeres de cachiporra y tentetieso, pasando por el ‘‘Esperpento’’ de Valle, los sainetes castizos y casposos o el casi olvidado ‘‘Ubú Rey’’ de Jarry, descacharrante compendio de toda ambición, sevicia, egotismo, ignorancia y matonismo.

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