Un empate in extremis que sirve para seguir pujando por Europa
Esta vez fueron los rojillos los que sacaron partido de la prolongación para igualar una contienda que fue muy disputada, con fases de dominio alterno, pero que careció de finura en los metros finales, aunque el punto permite seguir en la parte de arriba.

A diferencia de lo que le ocurrió en anteriores envites, esta vez fue Osasuna el que rescató un punto en el tiempo extra. La escuadra navarra apretó y sufrió a partes iguales, se vio por detrás, pero tiró de coraje para igualar la contienda en el minuto 94. Un punto que sabe bien por cómo se produjo y que permite a los rojillos seguir pugnando por Europa.
Hubo más intensidad que fútbol. Ambas escuadras dispusieron de sus fases de dominio e iniciativa, y también de sus momentos, pero que no terminaron de plasmarse sobre el luminoso, porque fueron pocos los lances y protagonistas que supieron aportar luz en los metros finales.
El bloque navarro tuvo sus mejores momentos de la primera parte entre los minutos 14 y 27. Suficiente tiempo como para que Bryan -recuperó la titularidad- probase con un tiro roscado, Moncayola intentase un empalme más para terminar la jugada que otra cosa y el de Garinoain repitiese con un disparo a las manos de Greif tras bonita contra llevada por Budimir y Bryan. Entre medias, con su velocidad, Boyomo, a la postre importante protagonista, impidió un mano a mano de Muriqi con Herrera en el minuto 21.
IN EXTREMIS
Al descanso, Vicente Moreno optó por la precaución y relevó a Torró -había visto la amarilla y rozó la segunda en una entrada a Samu Costa- por Iker Muñoz. Sin embargo, a los visitantes les volvió a tocar correr detrás del balón ante un rival que salió dispuesto a quebrar su mala racha de tres derrotas consecutivas. Muriqi estrelló un disparo en el exterior de la red y Dani Rodríguez disparó a las manos de Herrera.
Osasuna le dio de nuevo la vuelta a la tortilla y pasó a ser el dueño de la pelota, pero, en un ataque que no supo concretar perdió el esférico y la letal contra local acabó con un penalti de Catena sobre el ariete kosovar que él mismo transformó para poner por delante a los anfitriones con muy poco tiempo por delante.
Sin ya nada que perder, Vicente Moreno incluso colocó a sus dos centrales plantados en el área contraria y la arriesgada apuesta esta vez salió cara. Prácticamente por derribo, el bloque rojillo colgó una infinidad de balones y, de uno de ellos, Boyomo lo introdujo en las redes casi en la línea de gol.
Por inercia, incluso los tres puntos pudieron volar hacia Iruñea. Con esa dinámica de acabar en la meta rival, Catena cabeceó un saque de esquina picado al que respondió Greif con una plástica palomita. Osasuna acabó el partido en el campo bermellón y rescatando un punto in extremis.

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