Amaia U. LASAGABASTER
FÚTBOL

La Liga F crece aunque todavía no alcanza las expectativas

Beatriz Álvarez Mesa destacó ayer en Zubieta el incremento de las audiencias televisivas y, en menor medida, la asistencia a los

campos. Todavía no hay sponsor principal pero con el convenio firmado con la RFEF cree que la competición que preside es viable.

El consejero de la Real Joseba Ibarburu, Beatriz Álvarez y la consejera del Eibar Leire Barriuso charlan en Zubieta.
El consejero de la Real Joseba Ibarburu, Beatriz Álvarez y la consejera del Eibar Leire Barriuso charlan en Zubieta. (Gorka RUBIO | FOKU)

Con Real Sociedad y Eibar como anfitriones, la presidenta de la Liga F Beatriz Álvarez mantuvo ayer un encuentro con los medios para explicar de primera mano la actualidad de la competición, el camino que ha recorrido en su corta vida y el que espera que transite en el futuro. El resumen es sencillo: la Liga F crece de forma considerable aunque aún no alcanza las expectactivas, pero Álvarez confía en que la velocidad aumente, sobre todo por la relación más fluida entre la institución que preside y la Federación Española desde la caída de Rubiales.

La dirigente asturiana, de hecho, es vicepresidenta en la Junta directiva de Rafael Louzán. Incluso antes, durante el mandato interino de Pedro Rocha, ya había conseguido firmar el convenio de coordinación entre Liga F y Federación española que había resultado imposible en los tiempos en los que Rubiales presidía la Federación y primero José Manuel Franco y después Víctor Francos le avalaban desde el CSD. Una de las decisiones más escandalosas de este último, de hecho, ha pasado a mejor vida con el convenio: la Liga F ya no deberá pagar el 20% de sus ingresos comerciales a la RFEF, sino que recibirá dinero de esta. «El concepto de solidaridad que hemos defendido siempre -recalca Álvarez- entre una competición que acaba de nacer y una Federación que siempre dice que tiene superávit. En Inglaterra la Federación da diez millones de libras, en Francia cuatro y en España nos quitaban 3,5 por los conceptos arbitrales y 1,6 de los derechos comerciales».

Ese acuerdo contrarresta en buena medida el final la subvención del CSD, que expira este año. Álvarez confía en que se pueda prorrogar de alguna manera y también en que se haga realidad el decreto que haga llegar parte del dinero de las quinielas. Con esos ingresos, los derechos televisivos -siete millones por temporada hasta la 2026/27- y los correspondientes al acuerdo que convirtió a la Liga en agente comercial exclusivo de los derechos y activos comerciales y de patrocinio -45 millones repartidos en cinco temporadas, también hasta la 2026/27-, Álvarez considera que «la viabilidad de la competición está garantizada».

Lo cierto es que, aunque unos pocos han alcanzado el déficit cero, esa viabilidad en el caso de los clubes pasa por que se aprieten el cinturón hasta el último agujero. La situación es infinitamente mejor a la de hace un lustro, pero no acaban de llegar los patrocinios que se notifican desde otros países. Ni siquiera se cuenta con un «title sponsor» desde la espantada de Finetwork. Álvarez lamenta el daño que ha hecho, en este sentido, todo el ruido generado tras la final del Mundial, que ha espantado a «firmas importantes y cuantías importantes».

Pese a ello, la dirigente asturiana cree que la Liga F «se sitúa entre las tres mejores del mundo», junto a la NWSL estadounidense y la WSL inglesa. Algo que se refleja, por ejemplo, en que «hay un interés tremendo por parte de los grupos inversores. No hay semana en la que no venga un grupo inversor, la mayoría norteamericanos, interesadobien por clubes, bien por la propia competición».

AUDIENCIAS

El crecimiento se ha reflejado en otros ámbitos, aunque no todos dejan igual de satisfecha a Álvarez. Sí lo hacen las audiencias televisivas. Solo en la primera vuelta de esta temporada, sin ir más lejos, ya se ha alcanzado el 82,5% de la audiencia de toda la campaña pasada completa. El crecimiento digital es aún mayor.

Es la asistencia la que, pese a haberse incrementado en un 94% desde el año previo a la profesionalización, está muy lejos de las expectativas. De ahí que, además de animar a los clubes a que abran sus estadios, para lo que además cuentan con ayudas, se estén desarrollando proyectos encaminados a atraer al público a vivir el fútbol en directo.

LA COMPETICIÓN

Es el aspecto estrictamente deportivo el que goza de mejor salud pese a, por ejemplo, la falta de competitividad que se achaca a la Liga por la insultante superioridad del Barcelona. Álvarez recuerda que eso sucede en otros muchos países y que «respecto a otras Ligas, por ejemplo, la diferencia de puntos entre el primero y el quinto es prácticamente igual».

Sí admite que la competitividad añadiría atractivo a la Liga, por lo que le gustaría impulsarla. No con la reducción del número de equipos, algo que prácticamente solo defiende el Barcelona, quizá sí con un cambio de formato -un play-off como en el Estado francés o Estados Unidos, por ejemplo-. Ambas cuestiones, en cualquier caso, deberán decidirlas los clubes.