Agustín GOIKOETXEA
BILBO

LAB demanda cambios en la política industrial vía transición ecosocial

El sindicato LAB reclama un cambio de dirección en la política industrial de los Gobiernos de Lakua y de Nafarroa que avance hacia la transición ecosocial. Advierte de que la situación es «preocupante» y no sirven «viejas recetas», que se sustentan en inyectar dinero público a empresas que no buscan el arraigo en el país, sino beneficios.

La coordinadora general de LAB compareció acompañada de una veintena de representantes de empresas en conflicto.
La coordinadora general de LAB compareció acompañada de una veintena de representantes de empresas en conflicto. (Monika DEL VALLE | FOKU)

El sindicato LAB reclama un cambio de dirección en la política industrial, partiendo de que constatan que se están aplicando «viejas recetas» para afrontar nuevos desafíos en una coyuntura internacional incierta. Su apuesta es una transición ecosocial planificada, que debe asegurar la participación de las y los trabajadores con una intervención pública «contundente».

Su coordinadora general, Garbiñe Aranburu, realizó ayer un resumen de la larga lista de conflictos, con destrucción de cientos de puestos de trabajo y otros muchos en riesgo, que sustenta la conclusión de que el empleo industrial y el peso de ese sector en la economía se han reducido y lo va a hacer más si no se actúa con urgencia. Citó como ejemplo que, desde 2008, se han destruido 39.000 empleos solo en la CAV.

Obedece, en opinión de LAB, a las «inadecuadas» políticas. «Se ha dejado prevalecer la lógica del mercado, se han dado todas las facilidades a las multinacionales y a los fondos de inversión para hacerse con las empresas de aquí, apoyadas con dinero público. A cambio, no se les ha exigido ningún compromiso ni requisito para el mantenimiento del empleo ni para las condiciones de trabajo de las y los trabajadores», indicó Aranburu.

«VIEJAS RECETAS» ANTE NUEVOS RETOS

Para el sindicato, la apuesta de los Ejecutivos de Lakua y navarro ante los nuevos retos que hay a nivel mundial son «viejas recetas». Es más, estiman que cada vez hay una mayor dependencia de la patronal y de las multinacionales, y como muestra que las soluciones que se plantean es no cambiar el rumbo.

«Estamos ante un Gobierno sin visión de país, más dependiente del capital que nunca. En los temas que son prioritarios para el capital, en el debate del modelo productivo que el capital quiere diseñar, no hay una nueva forma de hacer que tanto se ha subrayado al inicio de la legislatura», resumió Aranburu sobre la política industrial de Lakua.

LAB aboga por un cambio de rumbo para transformar el modelo productivo hacia la transición ecosocial. Apuntan a que los sectores que deben transformarse son conocidos, al ser necesario reducir las emisiones y el uso de recursos naturales, así como el consumo energético. Además, señala que otros campos, imprescindibles para sustentar la vida, deben crecer. Esta remodelación debe realizarse sin exclusiones, defendiendo el derecho al empleo de todos.

Pieza clave en esa transición debe ser la intervención pública para controlar la reconversión, evitando que prime solo la lógica del mercado y las expectativas de beneficio. En este terreno, estiman fundamental que se sea más exigente con las condiciones en las que se inyecta dinero público a las empresas. Proponen que se les exija que no van a destruir empleo y van a mantener un proyecto industrial, además de compromisos con unas condiciones laborales dignas y por la innovación tecnológica.