Agustín GOIKOETXEA
SANTURTZI

El tráfico de mercancías en el Puerto de Bilbo crece un 5%

El Puerto de Bilbo aspira a seguir creciendo superando el 5% que aumentó el tráfico en 2024 gracias a graneles, mercancía rodada y pasajeros, a pesar del descenso en gas natural y contenedores.

Responsables de la Autoridad Portuaria de Bilbo, en la comparecencia ofrecida ayer.
Responsables de la Autoridad Portuaria de Bilbo, en la comparecencia ofrecida ayer. (Monika DEL VALLE | FOKU)

La Autoridad Portuaria de Bilbo (APB) hizo balance del grado de cumplimiento del Plan Estratégico 2023-2026, donde, entre otros aspectos como la modernización y ampliación de sus infraestructuras, destaca que el ejercicio pasado el tráfico creció un 5% gracias al incremento de graneles, mercancía rodada y pasajeros, pese al descenso del gas natural y de los contenedores.

De «muy positiva» calificaron sus responsables la evolución del tráfico de mercancías, con 34,4 millones de toneladas en 2024, 1,6 millones más respecto al ejercicio anterior. Ese crecimiento se situó en términos porcentuales en torno al 5%, una cifra -apuntaron- superior a la media de los 48 puertos considerados de interés general, que se quedó en el 2,7%.

Pese a ello, estiman que los objetivos del Plan Estratégico son «más ambiciosos» y ciertos resultados tienen margen de mejora. Expusieron que los tráficos están muy ligados a la evolución de la economía, a las incertidumbres geopolíticas y a otras variables, y descensos coyunturales «tan importantes» como el gas natural, en 831.000 toneladas, no son previsibles. Aun así, la APB continuará con el mismo grado de ambición en los próximos dos años y confía en que «los avances sean más que significativos».

Un factor importante que promueve la competitividad del Puerto de Bilbo respecto a sus competidores es que siguen congeladas las tasas, y ya son once años consecutivos a pesar de la inflación acumulada. Igualmente, se aplican descuentos del 50% en la tasa a los barcos pioneros en impulsar la descarbonización mediante la utilización de combustibles alternativos o tecnologías de bajas emisiones.

En un análisis más detallado de las cifras, destacaron los crecimientos en graneles líquidos en un millón de toneladas gracias a los productos químicos, gasoil y petróleo, mientras el gas natural bajó un 19%. También aumentaron un 10% los sólidos, principalmente los minerales no metálicos y productos químicos.

Aunque la mercancía general creció un 4%, la que se transporta en contenedor bajó un 2,5%, con caídas sobre todo en vinos y otras bebidas y productos alimenticios.

Ese descenso lo atribuyen a la coyuntura internacional en la Unión Europea y Reino Unido; el crecimiento de otras cadenas logísticas alternativas en puertos del Atlántico y Mediterráneo; y porque el camión directo desde la zona de influencia del Puerto hasta el destino europeo continúa siendo el principal modo de transporte.

La mercancía general convencional, por su parte, ascendió un 15%, con crecimientos en papel-pasta y siderúrgicos. Dentro de este apartado, la carga Ro-Ro con Europa Atlántica creció un 29% en toneladas y un 22% en UTIS (unidad de transporte intermodal), alcanzando las 45.620 unidades, en línea con el criterio de la UE que busca descarbonizar el transporte captando tráfico por carretera para derivarlo en barco hasta su destino de manera más sostenible, manteniendo o mejorando su competitividad. En este sentido, la carga rodada ya supone el 35% de la mercancía convencional, y el 3,5% del total.