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TEL AVIV-CIUDAD DE GAZA

Israel aprovecha la entrega de cuerpos para elevar la presión contra Gaza

Israel informó ayer de que uno de los cuatro cuerpos que recibió la víspera no se corresponde con el de la identidad facilitada ni con el de ningún otro israelí cautivo en Gaza, por lo que intensificó sus amenazas. Hamas respondió que los restos «se mezclaron» con otros en un bombardeo. Anoche dijo haber transferido a la Cruz Roja los restos de Shiri Bibas en una nueva entrega.

Combatientes palestinos llevan uno de los ataúdes  a la Cruz Roja el jueves.
Combatientes palestinos llevan uno de los ataúdes a la Cruz Roja el jueves. (Omar AL-QATTAA | AFP)

El Ejército de Israel afirmó en la madrugada de ayer haber llevado a cabo el proceso de identificación de tres de los cuatro cadáveres de los israelíes capturados en 7 de octubre de 2023 y entregados durante la jornada por Hamas, que supuestamente pertenecían a una misma familia, confirmando la identidad de los dos menores de edad, Ariel y Kfir Bibas, si bien aseguró que el de la madre, Shiri Bibas, no coincidía. Más tarde acusó al grupo islamista de haber matado «con sus propias manos» a los tres y haber cometido después «actos terribles para cubrir estas atrocidades». A última hora de la noche, Hamas informó ayer haber transferido en una nueva entrega a la Cruz Roja los restos de la mujer tras la tensión por la amenaza de ruptura de la tregua.

El movimiento islamista rechazó primero las acusaciones sobre que uno de los cuerpos entregados el jueves no pertenecía a una de las rehenes muertas en la Franja y argumentó que los restos estarían «mezclados» con otros después de que la mujer fuera «despedazada» por un bombardeo israelí. Luego, calificó de «puras mentiras» las acusaciones de haber matado a los tres miembros de la familia Bibas y dijo que era «un intento desesperado de evadir la responsabilidad de su Ejército criminal por el asesinato de la familia» en uno de sus «bombardeos brutales».

El martes había anunciado que entregaría los cuerpos de Shiri Bibas y sus dos hijos, de cuatro años y nueve meses en el momento del secuestro. Oded Lifshitz, de 83 años, estuvo en manos de Yihad Islámica. Su esposa, Yocheved, también secuestrada el 7 de octubre de 2023, fue liberada durante la tregua pactada en noviembre de ese año.

En noviembre de 2023, Hamas informó de que Shiri, Ariel y Kfir Bibas habían muerto en un bombardeo israelí y publicó un vídeo de Yarden Bibas, esposo y padre, entonces retenido y liberado el 1 de febrero, culpando al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu de sus muertes, tras lo que el Ejército israelí habló de una campaña de «terror psicológico». Tel Aviv rechazó confirmar entonces que esas tres personas habían fallecido.

Ismail a Zauabta, jefe de la oficina de prensa de las autoridades gazatíes, señaló ayer que «la ira del criminal de guerra Netanyahu por el cuerpo de Shiri Bibas, convertido en pedazos y aparentemente mezclado con otros cuerpos bajo los escombros en un lugar bombardeado de forma intencional y deliberada por aviones de combate de la ocupación, no tiene peso». «El propio Netanyahu es quien dio las órdenes del bombardeo, directo y despiadado», dijo. Y subrayó en un mensaje en X que «a lo largo de 470 días de genocidio, este criminal y su Ejército cometieron crimen tras crimen, matando a más de 30.000 niños y mujeres en la Franja de Gaza, sin despertar la ira de este mundo hipócrita, que ve con un solo ojo».

NETANYAHU: «CRUEL Y ATROZ VIOLACIÓN DEL ACUERDO»

«Actuaremos con determinación para traer a Shiri a casa junto con todos nuestros rehenes, tanto vivos como muertos, y garantizar que Hamas pague totalmente por esta cruel y atroz violación del acuerdo», sostuvo Netanyahu, quien aseguró que los milicianos palestinos pusieron el cuerpo de «una mujer de Gaza» en el ataúd que correspondía a Shiri Liberman.

El informe forense señala que se pudo establecer la identidad de los dos niños, Ariel y Kfir, de 4 años y 9 meses de edad, pero que los restos que, según Hamas, eran de Liberman no coinciden con la mujer ni con ningún otro rehén israelí. «Se trata de un cuerpo anónimo y no identificado», agregó el Ejécito israelí.

El Ministerio de Exteriores de Israel afirmó que es «mucho más que una violación flagrante del acuerdo» de alto el fuego e insistió en que hay que erradicar al grupo islamista. «No encontraréis niveles similares de enfermedad y maldad como en Hamas», sostuvo.

EEUU AMENAZA CON LA «ANIQUILACIÓN TOTAL»

El representante de Israel ante la ONU, Danny Danon, exigió «una condena clara a inequívoca a este crimen atroz y una exigencia clara e inmediata de que Shiri vuelva con su familia». «El secretario general de Naciones Unidas, (António Guterres), el Consejo de Seguridad y la Asamblea General no pueden seguir permaneciendo en silencio ante la barbarie de Hamas», dijo.

Por su parte, el enviado de EEUU para los rehenes, Adam Boehler, reaccionó a la noticia calificando lo denunciado de «asombroso» y amenazó a Hamas con «la aniquilación total ahora mismo» si no libera a todos los israelíes.



«Operación masiva» en Cisjordania tras varias explosiones en autobuses vacíos en Tel Aviv

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó al Ejército una «operación masiva» en Cisjordania, después de que en la noche del jueves tres autobuses vacíos explotaran en sus aparcamientos en la ciudad de Bat Yam, próxima a Tel Aviv, sin dejar víctimas. También instruyó a la Policía de Israel y al Shin Bet (la agencia interior de Inteligencia) a que aumente la actividad preventiva en ciudades israelíes ante nuevos ataques.

El portavoz de la Policía, Dean Elsdunne, aseguró que «se trata de artefactos explosivos idénticos con temporizador. Tres han sido detonados (en Bat Yam) y otros dos han sido localizados (en la urbe de Holon), y están siendo neutralizados».

En un comunicado, el Batallón de Tulkarem, de las Brigadas Ezzedin al- Qassam de Hamas, señaló que «la venganza de los mártires no será olvidada mientras el ocupante esté presente en nuestra tierra».

Antes del anuncio de Netanyahu, Katz ya había ordenado aumentar la intensidad de la incursión militar que el Ejército mantiene en el campo de refugiados de Tulkarem desde el 21 de enero, y «en los campos de refugiados de Judea y Samaria en general» -términos bíblicos sionistas con los que Israel identifica, y reivindica, Cisjordania-, y que ya ha causado unos 40.000 desplazados, el mayor movimiento de población desde la guerra de 1967, según la Unrwa, y más de 40 muertos. Soldados israelíes mataron ayer a Rimas al-Amuri, una niña de 13 años en Jenin, y a Ayman Nassar al-Haimuni, un niño de 11 años en Hebron.

Netanyahu visitó ayer a las tropas israelíes en Tulkarem, una «provocación que «no intimidará» al pueblo palestino, según Hamas. GARA