Agustín GOIKOETXEA
BASAURI

LAB denuncia que Sidenor oculta un retroceso en las condiciones laborales

LAB denuncia que, tras el ensalzamiento del papel jugado por Sidenor en la operación de compra de Talgo, hay un agravamiento de las condiciones laborales de más de 2.000 trabajadores de las cuatro fábricas que tiene el grupo que dirige José Antonio Jainaga en Azkoitia, Basauri, Gasteiz y Legutio. El sindicato luchará por mejorarlas.

Delegados de LAB en Sidenor, en su comparecencia en Basauri.
Delegados de LAB en Sidenor, en su comparecencia en Basauri. (Oskar MATXIN EDESA | FOKU)

Delegados de LAB en Sidenor denunciaron ayer ante la factoría de Basauri que, detrás de la imagen de «salvador de la industria vasca» que las instituciones otorgan al grupo siderúrgico bajo el control de José Antonio Jainaga, está la realidad de un retroceso en las condiciones laborales de más de 2.000 trabajadores de las plantas vascas, entre personal directo y subcontratas.

Los representantes sindicales expusieron que la operación de Talgo se ha producido en plena negociación de los convenios colectivos de las fábricas de Azkoitia, Basauri, Gasteiz y Legutio, donde pretenden poder revertir el empeoramiento de las condiciones laborales de la plantilla. En Hego Euskal Herria, ELA cuenta con 14 delegados, UGT 13, LAB 9, CCOO y USO 5 cada uno, Senda 3 y ESK 2.

Lo sucedido en torno a la compra de la compañía ferroviaria por parte del consorcio que lidera Sidenor, en opinión de LAB, es un «negocio redondo» para los intereses de Jainaga, a quien además de ensalzarle «como defensor de la industria vasca», Lakua «le regala 45 millones de euros sin pedir ningún tipo de garantía sobre empleo o condiciones de trabajo».

En la actualidad, se negocian los convenios de las factorías de Azkoitia y Legutio, conversaciones que han desvelado que están siendo «muy duras» a causa de la actitud de la compañía. En la planta guipuzcoana ELA cuenta con 5 delegados, LAB 3, CCOO 2, USO 2 y UGT 1 mientras en la alavesa LAB dispone de 2 representantes, ELA 2 y ESK 1.

Relataron que «en ningún caso» se garantiza el mantenimiento del poder adquisitivo, no hay reducción de jornada o lo que se propone es «totalmente insuficiente» y, además, acusan a la empresa de querer «empeorar aún más las medidas de flexibilidad, vulnerando constantemente el derecho a la conciliación de las plantillas y frustrando todas las posibilidades de tener una vida digna».

RECORTES Y DIVIDENDOS

Esa posición de Sidenor se produce, apuntaron, cuando el grupo ha repartido 25 millones de euros en dividendos en los dos últimos años. «Quieren repartir entre unos pocos la riqueza que hemos creado entre todos y todas. Si se quiere defender la industria vasca también hay que defender las condiciones laborales de las y los trabajadores», manifestaron los delegados de LAB.

No pasaron por alto el papel que juegan CCOO, UGT y USO, firmantes del acuerdo marco que, según LAB, supone «una losa tremendamente pesada porque condiciona totalmente las negociaciones en los centros de trabajo que están fuera» del mismo.

«Por un poco de dinero mercadean los derechos de las personas trabajadoras en Sidenor, los cambios de calendario son sistemáticos para que cada cual tenga cada vez más funciones, cargas de trabajo y responsabilidades. La pérdida de poder adquisitivo de la plantilla de Sidenor en los últimos años también es enorme. El impacto de los incrementos que ellos acordaron no toma como referencia el IPC, y nos arrastra a las y los demás», lamentaron.

Insistieron en denunciar que la dirección de Sidenor aboga por seguir esa línea, contando con la disposición de CCOO, UGT y USO, sindicatos a los que acusaron de «firmar todas esas pérdidas de derechos dentro del acuerdo marco y en las negociaciones de otros centros fuera del acuerdo».

EL ERTE DE AZKOITIA

Los delegados pusieron otro ejemplo en el ERTE de Azkoitia. Expusieron que la única razón de la negociación conjunta con Reinosa fue el «bloqueo» de la mayoría que tienen ELA y LAB en la fábrica guipuzcoana. Así, tras el acuerdo con las centrales de obediencia estatal, en la planta cántabra no se ha aplicado el ERTE, al contrario que en la guipuzcoana.

También criticaron que Sidenor juega con la salud de las y los trabajadores. «Son tan insoportables los ritmos de trabajo que imponen que muchos y muchas se ven obligadas a solicitar bajas médicas. Por supuesto, la mayoría de ellas no son reconocidas en ningún caso como enfermedad profesional», alertaron, incidiendo en que esas bajas no se cubren, «con el consiguiente perjuicio para la salud de quienes quedamos».

Con ese panorama descrito, los representantes de LAB dijeron que «esto no puede seguir así». Por ello, «ante el blanqueo que desde instituciones y medios de comunicación se está llevando a cabo con el grupo Sidenor», advirtieron de que no van a permitir «que las diferentes operaciones comerciales u otros movimientos sirvan de pretexto para empeorar o abaratar las condiciones laborales de la plantilla».