Carlos GIL ZAMORA
Analista cultural

Modelos de residencias artísticas

Duda razonable: ¿existen más rotondas o residencias artísticas? Quizás lo primero que deberíamos exigir es que se definiera de manera clara y comprensible lo que se entiende que es una residencia artística porque me da la sensación de que se anuncian con el mismo nombre varios supuestos de colaboración en la producción de espectáculos de artes escénicas.

El concepto que abarque de una manera operativa este tipo de residencias marca su utilidad práctica. Y, desde luego, siempre es mejor tener los espacios activos, utilizados para ensayos, estudio o investigación que sin un uso habitual. Pero hay que remarcar si es cesión de locales, se complementa con apoyo económico a la producción o es un acompañamiento transitorio para la puesta en escena. Seguro que hay muchas más fórmulas, pero parece que todas se sustancian posteriormente con la inserción de los logos correspondientes y en algunos casos funciones a cuenta de ese uso, por lo que hasta se podría entender como una inversión del propio espacio. Sea del modo que sea, lo que se nota es un crecimiento sorprendente de esta figura. De tal manera que hasta espacios medio privados se anuncian para estos menesteres, lo que debe ser un negocio.