Un final aciago complica la eliminatoria al Athletic
La Roma remontó después de que Williams adelantara a los rojibancos nada más empezar la reanudación. Angeliño empató de inmediato y Shomurodov hizo el segundo en la última acción del partido, después de que Yeray hubiera visto la roja.

No pudo acabar peor la noche en el Olimpico de Roma, de donde el Athletic regresa con la eliminatoria de octavos cuesta arriba tras caer en un final de partido muy aciago. Toda la magia de San Mamés será necesaria dentro de una semana para seguir adelante en la competición.
El primer disgusto llegó pronto porque Vivian se tuvo que marchar en el minuto 22 tas lesionarse en una carrera con Dobvyk, que se saldó con una de las pocas ocasiones de la Roma en un primer tiempo tan equilibrado como intenso. Tampoco abundaron por parte de un Athletic que encaró el partido con Agirrezabala bajo palos y Sannadi debutando en competición europea. No se dejó intimidar el gasteiztarra ni por el escenario, imponente, ni por el férreo marcaje al que le sometieron los defensas romanistas, sobre todo un Gianluca Mancini que no se le separó un milímetro en todo el encuentro. Protagonizó, de hecho, la mejor oportunidad del equipo en el primer tiempo, justo antes del descanso, rematando un centro de Williams que se marchó fuera por centímetros. Muy poquito antes, Paulo Dybala había enviado un chutazo al larguero.
LLEGAN LOS GOLES
El partido mantuvo su intensidad en la segunda parte y además le añadió goles y emoción. Golpeó primero el Athletic, en un córner botado por Unai Gómez que Paredes, autor del tanto en la anterior visita al Olímpico, cabeceaba en el corazón del área para que Williams firmara el 0-1 con un testarazo en el segundo palo.
Reaccionó la Roma, que hizo daño y solo necesitó seis minutos para empatar. Celik llegó hasta línea de fondo y su centro se paseó por toda el área hasta que Angeliño, incorporándose por la izquierda, marcó con un chutazo.
Empezó el baile de cambios que durante un rato parecieron sentarle mejor al Athletic. Aunque su futbolista más peligroso llevaba en el campo desde el pitido inicial. Pero ni Unai Gómez ni Berenguer ni Guruzeta pudieron aprovechar sus buenos servicios y fueron los jugadores de refresco del equipo dirigido por Claudio Ranieri los que acabaron decidiendo el partido.
Claro que para eso necesitaron que Yeray viera la segunda amarilla en el 85 -acertó el árbitro aunque estuvo bastante más timorato con las faltas locales-. La Roma apretó y el Athletic, que acabó con nueve y medio porque Prados también se lesionó, sufrió. En vano porque el gol llegó igualmente. En la última acción del partido, Saelemaekers filtró el balón al área y Shomurodov a la media vuelta anotó el 2-1 que complica el futuro de los rojiblancos en el torneo.

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