Asier ROBLES
BILBO

Los afectados por el incendio de Basauri dejan el hotel y seguirán negociando

Tras denunciar «presiones» por parte del hotel y el Ayuntamiento de Basauri, los afectados por el incendio de Kareaga Goikoa abandonaron las habitaciones. Doce familias no están conformes con el dinero que les ofrece el Consistorio y piden una alternativa habitacional.

Una manifestación demandó ayer tarde una solución al Ayuntamiento.
Una manifestación demandó ayer tarde una solución al Ayuntamiento. (Monika DEL VALLE | FOKU)

Pese a que el jueves mostraron su voluntad de quedarse en el hotel hasta que el Ayuntamiento de Basauri les garantizase una alternativa habitacional digna, los afectados por el incendio del pasado 31 de enero en Kareaga Goikoa que aún permanecían en el establecimiento turístico donde fueron realojados, abandonaron ayer las habitaciones «ante la situación insostenible» que estaban viviendo.

Según denunció el sindicato de vivienda Batu, las familias recibieron «presiones» por parte del hotel y del Gobierno municipal basauritarra. «La seguridad privada contratada por el hotel nos impidió en un principio anoche [el jueves] entregar comida a los afectados, aunque al final llegamos a un acuerdo y pudieron cenar. Las personas afectadas estaban obligadas a estar encerradas en la habitación ante la amenaza de que no les dejasen volver. La presión y violencia institucional y psicológica a la que han sido sometidas las últimas horas ha sido completamente inasumible y por eso han decidido salir», explicaron.

En un principio, el alcalde de Basauri, Asier Iragorri, aseguró que los responsables de Batu les habían dicho que, tras suspender el encierro en el hotel, los afectados aceptaban la ayuda municipal de 2.640 euros para que cada familia se procure su propio alojamiento. Un extremo que luego negaron desde el sindicato: «Esta decisión no se toma porque los 2.640 euros sean una solución, ya que no lo son. De hecho, seguimos exigiendo al Ayuntamiento que cumpla con su obligación de garantizar la situación de las familias durante los 4 meses que marca la ley. Las familias abandonan el hotel por la presión».

«QUEREMOS TECHO, NO DINERO»

Aunque algunos afectados sí que han aceptado la ayuda, para otros esto no es suficiente y argumentan que, en primer lugar, «es imposible encontrar un alojamiento para los próximos tres meses en tan poco tiempo» y que, en segundo lugar, el dinero que pretenden asignarles «no bastaría para sufragar una estancia de dicha duración en los pocos alojamientos que estamos encontrando».

Desde Batu advirtieron que las alrededor de 12 familias que dejaron el hotel no tienen a dónde ir, por lo que esperan que la respuesta a esta situación «venga cuanto antes, porque están en una situación extrema y ninguna familia tiene ahora mismo un sitio asegurado» para pasar la noche.

El Ayuntamiento de Basauri aseguró en un comunicado que había «bloqueado» las agendas de las trabajadoras sociales para ayer y el lunes, «con el objetivo de poder atender a los afectados lo más rápido posible». Asimismo, recordó que las ayudas son nominativas, por lo que cada afectado debe tramitarlas individualmente.

Por otro lado, el primer edil incrementó las acusaciones contra el sindicato. «La situación es completamente surrealista: el Ayuntamiento ofrece ayuda, pero la rechazan solo porque un sindicato busca aprovecharse de la situación para hacerse con el protagonismo», denunció Iragorri.

Batu respondió al alcalde, recordando que lo que están demandando «es simplemente el alojamiento temporal que el propio Ayuntamiento había prometido en un inicio, y del que ahora pretende desentenderse ofreciendo una ayuda económica insuficiente».

«INACCIÓN»

Además, el sindicato defendió que el Consistorio debe responder «por su inacción» en la gestión de las viviendas de Kareaga Goikoa «y explicar por qué desestimó en 2017 y 2019 las advertencias de los servicios técnicos, que ya alertaban sobre el estado de los inmuebles».

Incidieron en «la oscuridad que rodea», según ellos, a la situación de la parcela en la que se sitúan los edificios incendiados. «El Ayuntamiento tenía ya en marcha una operación urbanística para tirar nuestras casas en el Kalero antes ya del incendio», recordaron. «¿Nos indemnizarán como si estuviéramos aún viviendo allí? ¿O aprovechará la oportunidad de que hemos abandonado nuestras viviendas para olvidarnos de nosotras de manera definitiva? ¿Va a suponer esta tragedia un beneficio para las empresas interesados en la remodelación del Kalero?», se preguntó Sandra, una de las vecinas afectadas.

Así, Batu apuntó a que el abandono del hotel «no implica el fin de las movilizaciones organizadas en apoyo a las familias afectadas». Ayer mismo, por la tarde, realizaron una manifestación en Basauri.