GARA
ZUMAIA

Optimismo prudente ante la quita de una parte de la deuda de Balenciaga

La sociedad público-privada Cofides ha aceptado reducir en casi la mitad la deuda de Astilleros Balenciaga (Zumaia), pasando de 15 millones a 8,5. Esta quita parcial podría facilitar la entrada de un posible inversor. Las partes implicadas consideran que se trata de un paso en la buena dirección, pero prefieren no lanzar las campanas al vuelo.

Astilleros Balenciaga lleva más de un siglo construyendo barcos en Zumaia.
Astilleros Balenciaga lleva más de un siglo construyendo barcos en Zumaia. (Jon URBE | FOKU)

El ente público que gestiona fondos para ayudar a empresas, Cofides, ha aceptado una quita a la deuda de Astilleros Balenciaga de 15 a 8,5 millones de euros. Fuentes próximas a la operación precisaron que se trata de un «preacuerdo», ya que todavía quedan «flecos pendientes» que habría que cerrar con otros acreedores.

De momento, la quita parcial de la deuda por parte de Cofides, que contaría con la aprobación del administrador concursal de Astilleros Balenciaga, despeja gran parte del camino para encontrar algún inversor antes del 31 de marzo y evitar el ERE de extinción.

Fuentes próximas a la compañía recalcaron que esta quita parcial abre «la puerta» y permite desatascar la venta de dos barcos construidos en el astillero de Zumaia por un importe de 17 millones de euros, parte de lo que se destinará a abonar la deuda.

Por la empresa han pasado en los últimos ocho meses «numerosos inversores», aunque en este momento hay dos realmente interesados en un «análisis avanzado», a los que habría que allanar el camino para reflotar la empresa y salvar la plantilla, integrada por 70 trabajadores.

Las mismas fuentes precisaron que el acuerdo con Cofides llega tras la reunión que hace dos días mantuvieron en Madrid el ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, y el consejero de Industria de Lakua, Mikel Jauregi.

EL ALCALDE PIDE PRUDENCIA

El alcalde de Zumaia, Iñaki Ostolaza, quien ha participado en distintas mesas negociadoras para evitar el cierre, coincidió en señalar que esta quita abre la puerta a la esperanza, aunque apeló a la prudencia. Una vez que el que el acuerdo fuera firmado y sellado, llegaría el momento de facilitar la entrada de inversores a través de un plan de viabilidad como, por ejemplo, ocurrió en el caso de Talgo.

APOYO DE LAS INSTITUCIONES

El comité de empresa de Balenciaga consideró que la quita es una «buena noticia», aunque recordó que hay «muchos acreedores» y pasos que dar todavía, por lo que apela también a la prudencia y, sobre todo, al apoyo institucional.

El representante de UGT, Daniel Sánchez, comentó que los sindicatos desconocen las cifras exactas de la quita, aunque les han comunicado que supondría aproximadamente el 50% de la deuda total. «Habrá que ver los hechos. De momento son palabras y no hay nada firmado», agregó.

El Ministerio español de Economía, Comercio y Empresa aseguró que está «trabajando activamente para alcanzar una solución viable y equilibrada, pensando en los trabajadores». Explicó que desde hace meses Cofides, en coordinación con el propio Ministerio, «mantiene un diálogo constante con la empresa para encontrar una salida sostenible a medio y largo plazo».

No obstante, remarcó que «las negociaciones siguen abiertas y avanzan con el objetivo de lograr un acuerdo beneficioso para todas las partes implicadas».

INSAUSTI: «UN PASO»

Desde la Diputación de Gipuzkoa, la diputada de Promoción Económica y Proyectos Estratégicos, Ane Insausti, consideró que la aceptación de la quita parcial de la deuda de Astilleros Balenciaga es «un paso importante para buscar soluciones viables».

A su juicio, este avance, representa «un paso más en el proceso de buscar soluciones y fortalecer la estabilidad de nuestra economía», por lo que el ente foral seguirá apoyando en el proceso para «encontrar socios sólidos».