Martxelo DÍAZ
IRUÑEA

Flores y agradecimiento de la familia Berrueta en Donibane

Una ofrenda de flores y el agradecimiento de la familia por el apoyo recibido durante estos años han sido los principales elementos del acto de recuerdo de Ángel Berrueta que tuvo lugar ayer, el primero desde que él y su familia han sido reconocidos como víctimas.

Ofrenda floral ante la placa que reconoce como víctima a Ángel Berrueta.
Ofrenda floral ante la placa que reconoce como víctima a Ángel Berrueta. (Aitor KARASATORRE | FOKU)

Los vecinos de Donibane y de otros barrios de Iruñea volvieron a arropar ayer a la familia de Ángel Berrueta en el acto de recuerdo que tuvo lugar, como cada 13-M, frente a la panadería que regentaba en la calle Martín Azpilkueta.

Se han cumplido 21 años desde que el policía Valeriano de la Peña y su hijo irrumpieron en el establecimiento y le arrebataron la vida tras haber discutido con María Pilar Rubio en un clima de odio insuflado por el Gobierno español tras los atentados yihadistas del 11-M en Madrid en su intento de atribuírselos a ETA.

Se trataba también del primer acto de recuerdo que ha tenido lugar desde que Ángel Berrueta y su familia fueron reconocidos como víctimas de la violencia policial por parte del Gobierno navarro. Este reconocimiento oficial se hizo extensivo a la viuda y a los cuatro hijos del panadero por las agresiones y amenazas que sufrieron tras la muerte.

En todo este tiempo, los vecinos de Donibane y de otros barrios de Iruñea han arropado, año tras año, a la familia Berrueta, sin olvidar a Kontxi Sanchiz, quien murió tras una carga de la Ertzaintza en Hernani en una movilización convocada para denunciar lo que había sucedido en la capital navarra.

El acto de este año ha sido más intimo que el de ocasiones precedentes. No hubo zanpantzar ni discurso ni grandes paneles con los retratos de Berrueta y Sanchiz por la calle Martín Azpilkueta.

ACTO MÁS ÍNTIMO

Lo más destacable fue la ofrenda floral que se colocó bajo la placa que, por fin, recuerda a Berrueta como víctima. Durante muchos, demasiados, años, el Ayuntamiento de UPN impidió que se colocase una placa de reconocimiento.

La viuda de Ángel, Mari Carmen Mañas, fue la primera en depositar un ramo de flores mientras sonaba la canción ‘Txoriak txori’ de Mikel Laboa.

Luego, lo hicieron sus hijos y, a continuacion, los colectivos del barrio. Y, posteriormente, decenas de personas, entre las que se encontraban Eneko Etxeberria Naparra, y allegados de Xabier Rey, vecino de Donibane muerto en la cárcel de Puerto-III como consecuencia de la política de dispersión penitenciaria.

Al barrio de Donibane acudió una amplia representación de EH Bildu, integrada, entre otros, por los concejales Garbiñe Bueno y Endika Alonso; los parlamentarios Laura Aznal, Irati Jiménez y Mikel Zabaleta; y la diputada Bel Pozueta.

Los allegados de Berrueta recibieron el abrazo de quienes habían depositado su ramo de flores, una escena que se ha repetido todos los años en los que se ha recordado al panadero de Donibane.

Inicialmente, no estaba previsto que se pronunciase ningún discurso, pero Aitziber Berrueta intervino para agradecer el apoyo que han recibido durante todos estos años.