A. G.
EUROLIGA

Solidez en casa, el clavo ardiendo del Baskonia

Moneke sigue siendo duda.
Moneke sigue siendo duda. (Endika PORTILLO | FOKU)

«Aunque cada vez sean menos, sigo pensando en que tenemos opciones de clasificarnos al play-in. Y mientras tengamos opciones matemáticas, debemos competir al máximo, empezando por el jueves -por hoy a las 20.30, contra el Bayern de Múnich-». Son palabras de Pablo Laso en su alocución semanal previo al duelo de la Euroliga que enfrente a los gasteiztarras precisamente al último equipo que entrenó el técnico de San Viator antes de hacer las maletas y recalar en Saski Baskonia.

Aunque las matemáticas no dejen de ser un potro de tortura para no pocos estudiantes, son a día de hoy el mejor amigo y casi el único que le queda a un Baskonia cada vez más perdido en medio de la nada en sus aspiraciones europeas. Si ya su temporada continental está siendo decepcionante, el 97-90 con el que perdió, dejándose los cuatro cuartos para más inri, en la cancha del Alba Berlín, supuso ya casi la puntilla para un conjunto al que, pese a todo, aún le salen las cuentas. Esto es, tiene 12 victorias y el décimo clasificado, el Partizan de Belgrado -que recibe a Anadolu Efes, que iguala al conjunto serbio pero parte por detrás de los de Obradovic- tiene 15. Como restan cinco jornadas, las matemáticas dicen que por poder, Saski Baskonia opta a alcanzar esa décima posición. Pero para ello los de Pablo Laso han de ser todo lo sólidos que puedan en casa y fortalecer su desempeño cuando salgan fuera de Zurbano.

Pero mejor ir paso a paso. Para empezar, el equipo baskonista encadena siete victorias como local, siempre sumando la Euroliga y la Liga ACB. La última derrota en casa de los de Pablo Laso hay que buscarla el 14 de enero, aquel 101-102 en la prórroga ante Olympiacos. Si el líder de la Euroliga y uno de los más claros favoritos a llevarse el título sufrió tanto para salir victorioso del Buesa Arena, no es descabellado pensar que un Bayern que llega con las ausencias de Booker y Da Silva va a encontrar más dificultades para imponerse que el cuadro del Pireo.

Y más en un Saski Baskonia con la ausencia de Kamar Baldwin, que se espera no esté disponible entre cuatro y seis semanas por una fractura en la mano derecha que lo hará pasar por el quirófano. Asimismo, es duda Chima Moneke -ausente el domingo ante el Real Madrid-, que tras superar un problema de espalda ha pasado un proceso gripal, lo que le ha impedido entrenar bien.