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La escuela de surf, «excusa para satisfacer los deseos sexuales» del acusado

El juicio ya ha concluido en la Audiencia de Gipuzkoa.
El juicio ya ha concluido en la Audiencia de Gipuzkoa. (E. PRESS)

La acusación particular que representa a diez de las once víctimas del monitor de surf de Hondarribia acusado de agredir sexualmente a once niños aseguró que la escuela del acusado era «una excusa para poder estar con menores de edad y poder satisfacer sus deseos sexuales» con ellos.

«Ningún otro contexto le posibilitaba esta opción», recalcó la letrada de las víctimas durante la presentación de su informe final ante el tribunal, en la décima y última sesión del juicio por estos hechos que se sigue desde la semana pasada en la Sección Tercera de la Audiencia de Gipuzkoa.

«Sabía perfectamente qué mecanismo tenía que desarrollar: un contexto de seguridad tanto para cometer sus macabros actos como para doblegar la voluntad de los menores hasta dejarles sin salida», insistió la abogada, al tiempo que criticó la «conducta depredadora sexual» y los actos «deleznables» y «macabros» del inculpado hacia los menores, «buscando la más absoluta impunidad».

VIOLENCIA PSICOLÓGICA

Opinó, además, que el acusado «sabía a la perfección que la agresión física para lograr sus objetivos sexuales no era una herramienta óptima» y optó por «la violencia psicológica».

Describió a las víctimas como «buenos niños, ingenuos, con mucho miedo, vergüenza, temor y muy impresionables», unas personas «confiadas, inocentes y con la absoluta convicción de que su monitor de surf jamás les podría hacer algo malo», ya que para ellos era «como un familiar».

Por su parte, la abogada de la defensa mantuvo la inocencia de su cliente y la versión expuesta por el acusado, según la cual las denuncias responden a un intento de «venganza y escarmiento» que querían darle en grupo.