ION SALGADO
GASTEIZ

Finaliza la «rehabilitación espacial» de Santa María tras 26 años de obra

La apertura al público de la entrecubierta de la nave central marca el fin de una etapa en la restauración de la Catedral Santa María de Gasteiz. Se da por finalizada la «rehabilitación espacial», pero queda la restauración de materiales. Una labor que se prolongará durante más de una década. Todo dependerá de la aportación económica de las instituciones que forman el patronato de la fundación, que han invertido ya 50 millones de euros.

El arquitecto Leandro Cámara junto a las autoridades en la entrecubierta de la catedral Santa María.
El arquitecto Leandro Cámara junto a las autoridades en la entrecubierta de la catedral Santa María. (Jaizki FONTANEDA | FOKU)

La entrecubierta de la nave central de la Catedral Santa Maria de Gasteiz se abrió ayer al púbico. Se da por completada la «rehabilitación espacial» del templo, pero «queda mucho trabajo en la restauración de materiales, sepulcros, escudos vidrieras...».

Así lo explicó ante los medios el arquitecto Leandro Cámara, que no quiso establecer la fecha final de una obra que comenzó en 1999, hace ya 26 años. «El 3050 o así», ironizó antes de recordar que el desarrollo de los trabajos depende del dinero aportado por las instituciones que forman el patronato de la Fundación Catedral Santa Maria: Diputación de Araba, Ayuntamiento de Gasteiz y Obispado. También participa mediante subvenciones el Gobierno de Lakua el Ejecutivo español.

Apuntó que «si hubiera todo el dinero del mundo y se avanzase al ritmo que hay que trabajar técnicamente, porque no se puede correr», los trabajos se prolongarían al menos una década más, insistiendo en que no se trata más que de una mera estimación. «Y hay un trabajo que ya no es restauración directa, sino que se trata de conservación y mantenimiento, que este tipo de edificios lo requieren para siempre», añadió.

No obstante, reconoció que la finalización de los trabajos en la cubierta marcan «el final de una etapa importante», y abren «un momento interesante porque ahora tenemos todos los espacios de la catedral a nuestra disposición para actividades», especialmente para las visitas, que podrán ver la cara de arriba de las bóvedas que cubren la nave principal, construidas entre los siglos XIV y XV. También se verá la estructura de la cubierta, del siglo XVII, reforzada con una nueva estructura que sigue el diseño de los artesonados mudéjares.

«Es una estructura de par que genera una especie de casco de barco invertido», dijo Cámara, quien incidió en que estas galerías «no se suelen abrir porque normalmente es difícil transitar». «Es un espacio técnico pero lo queríamos explicar, porque es muy inusual», remarcó, y puso en valor el esfuerzo realizado para que sea accesible. Se ha construido un pequeño mirador y las personas con movilidad reducida también pueden entrar en la sala.

Además, explicó que están trabajando en la adecuación de otra zona rehabilitada situada en la cubierta, en la que falta construir una pasarela. «Los espacios ya los tenemos, pero hay dos o tres zonas que no son visibles porque falta poner las iluminaron o una escalerilla», señaló, destacando que «hemos terminado el espacio arquitectónico. El contenedor arquitectónico lo hemos terminado».

50 MILLONES DE EUROS

Al acto de este viernes asistieron el diputado general de Araba, Ramiro González; el viceconsejero de Cultura de Lakua, Andoni Iturbe; la directora de Patrocinio Cultural, Urkiri Salaberria; y el vicario de la Diócesis de Gasteiz, Carlos García.

González subrayó la importancia de la catedral, «y los más de dos millones de visitantes que nos han acompañado en este proceso -en el año 2000 se formó la fundación que dio pie al programa Abierto por Obra- son la mejor muestra de su éxito».

Según detalló, la catedral se ha convertido en «motor del importante desarrollo turístico de nuestra capital y de nuestro territorio, y el esfuerzo económico ha sido notable. Las instituciones hemos dedicado a la catedral cerca de 50 millones de euros, una cantidad bien invertida. Ha merecido la pena».