Bidasoa gana un ajustado derbi ante un Anaitasuna que vende muy cara su piel
Los irundarras recuperan provisionalmente la segunda plaza tras imponerse en Artaleku por la mínima (30-29). El conjunto navarro se volvió de vacío a Iruñea tras un esfuerzo titánico, y continúa tercero por la cola a falta de tres jornadas.

La clasificación engaña. Al menos en lo que a los derbis se refiere. La abismal diferencia de puntos en la tabla entre Irudek Bidasoa y Helvetia Anaitasuna -más del doble, 38 a 16- se diluye cuando ambos conjuntos se ven las caras sobre el parqué. Pasó en la primera vuelta, con victoria irundarra por la mínima en La Catedral navarra (28-29). Y volvió a pasar ayer, nuevamente con triunfo amarillo, esta vez en Irun (30-29).
Con este resultado, Bidasoa -tras el palo sufrido ante el Melsungen- recuperaba la segunda plaza, a la espera de lo que haga hoy el Granollers en Torrelavega, mientras que Anaitasuna sigue tercero por la cola -puesto de play off de descenso- en una zona baja que es un avispero, con seis equipos implicados. El hasta hoy colista Huesca ganó al Valladolid y cedió su plaza al Benidorm, que perdió en León. Restan tres jornadas.
El derbi de Artaleku comenzó con ritmo alto e imprecisiones en ataque. Tras sucesivos empates hasta el 5-5, los locales abrieron brecha gracias a un parcial de 4-0, apoyados en las paradas de Maciel y los goles de Mujica y Gey-Emparan (9-5). El técnico de los navarros, Quique Domínguez, pidió un tiempo muerto que fue agua bendita. Los verdiblancos engancharon un parcial de 0-2, aunque una exclusión de Mikel Redondo permitió a Bidasoa volver a escaparse (11-7).
Pero Anaitasuna siguó con su trabajo de hormiguita, hasta colocarse solo uno por debajo a la hora de irse a los vestuarios (14-13). El guion se mantenía tras el descanso, y los visitantes consiguieron incluso ponerse por delante en el 39 (19-20).
La igualdad se mantuvo hasta el empate a 24. Ahí es cuando Bidasoa tiró de jerarquía con un parcial de 3-0 que les puso 28-25 a falta de seis minutos. Otro tiempo muerto de Domínguez y la exclusión de Gey-Emparan metió a los navarros otra vez en el choque (28-27). Otro tirón local (30-27) y los visitantes haciendo la goma para entrar con 30-29 en el último minuto.
Álex Mozas pidió tiempo muerto y preparó una jugada para sentenciar, pero Anaitasuna robó la bola con opción para empatar. Sin embargo, Bidasoa defendió con el cuchillo entre los dientes y logró conservar los dos puntos.

Irainak txapeldunari bere hizkuntza erabiltzeagatik

Un llamamiento a la esperanza en el último adiós a «Peixoto»

Expectación tras hallarse un planeta similar en tamaño y órbita a la Tierra

La adicción a la pregabalina no para de crecer en los márgenes
