Raimundo FITERO
DE REOJO

Papa Trump

El muerto en el entierro, el bebé en el bautizo, la novia en la boda y así sucesivamente es el prototipo de personalidad escindida que parece ser el material necesario para que funcionen ciertos programas televisivos, algunos gobiernos populistas y el nuevo emperador naranja. Han publicado una foto de Donald Trump vestido de papa y se han encendido todas las bombillas perdidas en el magín colectivo. Está hecha con IA, pero la han difundido desde el entorno neurótico del entrecomillado señor Trump, lo que debe entenderse como una iniciativa seria.

Si ha nombrado a Marco Rubio para tres cargos de una responsabilidad supina dentro del organigrama de su gobierno, seguro que considera que podría ser nombrado de manera inmediata pontífice para rentabilizar mucho mejor todas las posesiones de la Iglesia y ya está buscando en el libro de los desaguisados un nombre rimbombante para su papado. Le encantaría poder compaginarlo con su tercer mandato como presidente de ese país tercermundista llamado EEUU. Esa imagen sería el icono del fin de la era democrática y el principio de la revolución de los idiotas.

Aunque si nos fijamos con cierta amplitud de miras y dejando los prejuicios aparcados, la triple A pepera, Aznar, Almeida y Ayuso, parece están preparando un cónclave alternativo para que la misma IDA, Isabel Díaz Ayuso, sea la pretendiente para llegar a ser proclamada la primera papisa nacida en el Foro. Desde luego el sacristán sería Feijóo y como monaguillos principales pondría a Borja Mari y Santi. De Camarlengo MAR o el juez Peinado.