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Trump duplica los aranceles al acero y el aluminio, del 25 al 50%

El Ejecutivo estadounidense liderado por Donald Trump ha dado un nuevo paso en la guerra arancelaria y duplicado los aranceles impuestos al acero y al aluminio, que pasaron ayer del 25 al 50%. El mandatario asevera que la medida es necesaria para que dichas importaciones «no amenacen con perjudicar la seguridad nacional».

Imagen de archivo del Donald Trump en el Despacho Oval.
Imagen de archivo del Donald Trump en el Despacho Oval. (Alex WROBLEWSKI | AFP)

EEUU activó ayer un incremento de los aranceles sobre el acero y el aluminio, que pasan a duplicarse hasta el 50% y añaden más incertidumbre a las negociaciones con China y la Unión Europea para alcanzar acuerdos y poner fin a la guerra comercial.

La subida decretada por el presidente, Donald Trump, afecta especialmente a países como Canadá, el gran suministrador de ambos metales a EEUU, a grandes productores de acero como México, Brasil, Corea del Sur o Vietnam, y también a China, el segundo país que más aluminio vende a la primera economía mundial. En este aspecto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, tildó de «injusta» la subida y aseguró que la medida «no tiene sustento legal».

Gran Bretaña, sin embargo, no se verá afectado y sus aranceles se quedarán en el 25%, en virtud de un acuerdo bilateral del que se revisará su cumplimiento en julio para ver si hay que modificarlo.

La orden ejecutiva de Trump precisa que la medida es necesaria para que las importaciones del país «no amenacen con perjudicar la seguridad nacional». Según indica, el aumento «contrarrestará con mayor eficacia a los países extranjeros que continúan descargando excedentes de acero y aluminio a bajo precio en el mercado estadounidense, socavando así la competitividad de las industrias estadounidenses» del sector.

Trump considera que aunque los gravámenes del 25% han facilitado «un sostenimiento crítico de los precios» en el mercado nacional, todavía no han permitido que estas industrias desarrollen y mantengan las tasas de utilización de la capacidad de producción que son necesarias para su fortaleza y las necesidades de defensa nacional.

GUERRA ARANCELARIA

El incremento al resto llega después de que los tribunales en EEUU hayan comenzado a poner trabas a gran parte de su política arancelaria o de que el propio Trump, sin dar detalles, haya acusado a Pekín de vulnerar un acuerdo alcanzado a principios de mayo para rebajar temporalmente los gravámenes mutuos.

El arrebato del republicano fue replicado el martes por las autoridades chinas, que dijeron que fue EEUU quien ha violado el pacto de Ginebra al imponer lo que calificó de medidas de «supresión extrema», como nuevas restricciones sobre chips o la cancelación de visados a estudiantes chinos.

Trump afirmó ayer que es «extremadamente difícil» llegar a acuerdos con su homólogo de China, en vísperas de una nueva llamada telefónica entre ambos líderes que volverá a estar marcada por el pulso arancelario. «Me gusta el presidente Xi, siempre me ha gustado y siempre me gustará, pero es muy duro y es extremadamente difícil llegar a acuerdos con él», sentenció Trump en un mensaje publicado en Truth Social. El Gobierno de China, por su parte, recalcó que «el diálogo y la cooperación son la única opción correcta» para abordar las relaciones con EEUU, antes de criticar las «medidas negativas» impuestas durante los últimos días por Washington «por causas infundadas».

Pese a la subida anunciada por EEUU, los negociadores comerciales jefe de Washington y Bruselas afirmaron ayer tras verse en París que hay «avances» para buscar una solución que ponga fin a la crisis arancelaria. «Nuestro objetivo es mantener el impulso», señaló el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic

«Hemos dicho que lamentamos firmemente las últimas decisiones de EEUU y le he explicado que claramente no ayudan en las negociaciones en marcha, en especial en un momento en que hay progresos», resumió el comisario, quien añadió que le pidió a su contraparte estadounidense «no señalar el uno al otro sino trabajar juntos».

NUEVAS CRÍTICAS DE MUSK

Tras las reiteradas críticas a su política arancelaria, el multimillonario Elon Musk elevó el martes el tono contra Trump, y catalogó de «abominación repugnante» el proyecto de ley de reforma fiscal que busca recortar impuestos y aumentar el gasto militar y fronterizo. «Este proyecto es enorme, escandaloso y lleno de gastos superfluos, es una abominación repugnante», señaló.

Sus palabras se producen después de que escenificara en una rueda de prensa junto a Trump su salida del Gobierno. Desde entonces, Musk ha criticado el proyecto de ley aludiendo a que aumenta el déficit en vez de reducirlo. La medida tendrá ahora que pasar por el Senado después de conseguir su aprobación por tan solo un voto de diferencia la semana pasada.