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EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

La propaganda israelí trata de negar la hambruna que ha creado en Gaza

Además de matar a los informadores palestinos que revelan al mundo las atrocidades que comete en Gaza, Israel trata de negarlas con campañas de propaganda como la que Benjamin Netanyahu y el organismo militar que gestiona asuntos civiles en Palestina han emprendido para negar la hambruna provocada por el asedio de su Ejército a más de dos millones de personas.

Una mujer palestina sostiene a un niño que padece una grave malnutrición, consecuencia del bloqueo israelí en la Franja de Gaza.
Una mujer palestina sostiene a un niño que padece una grave malnutrición, consecuencia del bloqueo israelí en la Franja de Gaza. (Abud ABUSALAMA | MIDDLE EAST IMAGES)

Israel tiene un problema creciente de imagen derivado de sus propias atrocidades y, pese a la colaboración de Gobiernos y medios internacionales, no ha podido evitar ser señalado como un Estado genocida. Por ello, ha intensificado la campaña de propaganda (Hasbara) sostenida desde hace décadas y que choca con la realidad a la vista del mundo.

«Cuando no se puede defender la masacre de Israel en Gaza, la propaganda llena el vacío», escribía ayer en el diario israelí “Haaretz”, la abogada Naomi Beyth-Zoran, haciendo referencia a la campaña de falsedades que intentan tapar estos crímenes.

En esta campaña se enmarca la declaración del Cogat, el organismo militar israelí que gestiona asuntos civiles en los territorios ocupados, que negó la existencia de la hambruna provocada por Israel.

El Cogat afirmó que Hamas trata de «amplificar la narrativa de la hambruna en Gaza» incluyendo entre los fallecidos por desnutrición «pacientes con enfermedades graves». «A pesar de la supuesta alta tasa de muertes en julio, el Ministerio de Sanidad de Hamas no publicó las identidades de los fallecidos como ha hecho en el pasado», afirmó el Cogat para poner en duda su credibilidad.

El Gobierno gazatí ha publicado las identidades de los más de 61.000 muertos bajo bombas, disparos y por hambruna, cifra que se considera muy por debajo de la real. Incluso con las identidades publicadas, Israel también ha negado la evidencia. Esta ofensiva para intentar presentar como un bulo las muertes por hambre ya fue lanzada el sábado por Benjamin Netanyahu al presentar su plan para ocupar Ciudad de Gaza. Insistió a los medios internacionales en que «no hay hambre en Gaza». El bulo fue acompañado de otras falacias como asegurar que es la ONU la que se niega a distribuir los miles de camiones que bloquea Israel.

Obviamente sin resultado, puesto que las desoladoras imágenes hablan a diario por sí solas. Los datos ofrecidos no solo por el Ejecutivo palestino sino por otras instancias avalan también la catástrofe. La Sanidad gazatí detalla 230 muertos por hambre (de ellos 103 menores). Cinco de ellos (dos niños), este mismo lunes.

En este intento de negar lo innegable, el Ejército israelí hasta ha bajado a un caso concreto tremendo: Abdullah Hani Muhammad Abu Zarqa, un niño de unos cuatro años del que han trascendido imágenes.

El comunicado castrense difunde un presunto documento del hospital Nasser en el que se apunta que el menor padece raquitismo hipocalcémico resistente a la vitamina D, «una enfermedad genética que causa deficiencias de vitaminas y minerales, osteoporosis y adelgazamiento óseo». En las últimas semanas, Israel ha asegurado que otros menores presentados como casos extremos de desnutrición como Mohamed Motawaq, u Osama al-Raqab, padecían enfermedades previas.

El Gobierno de Gaza respondió que «todas las organizaciones internacionales y agencias de las Naciones Unidas, incluyendo el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la OCHA y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han documentado oficialmente en sus informes que los niveles de hambre y desnutrición en Gaza han alcanzado fases avanzadas de hambruna».

«Incluso los enfermos crónicos necesitan alimentación adecuada, cuidado médico y medicamentos, todo de lo que la ocupación les ha privado a través del asedio y la omisión de entrada en Gaza», añadió.

DEBATE FALAZ

El debate que intenta abrir con ello Israel es tan falaz como absurdo. La carencia de alimentos, suplementos nutricionales y medicinas en Gaza agrava la situación de estos menores incluso si padecen condiciones previas.

El bloqueo que Israel mantiene al acceso de estos bienes fue total entre el 2 de marzo y el 19 de mayo y ahora es extremadamente limitado.

Apenas entran al día una media de 86 camiones diarios en Gaza, a pesar de que son necesarios entre 500 y 600 al día para abastecer a la población.

La OMS advirtió ayer de que no se está viendo un incremento significativo de la entrada de ayuda humanitaria. Además de los procedimientos lentos y engorrosos que impone, Israel sigue bloqueando la entrada de ciertos suministros, incluidos la leche de fórmula para bebé o los de tipo médico.

La OMS reclama reabastecer los centros hospitalarios que aún siguen en un precario funcionamiento ante la grave carencia de medicamentos y medios, sobre todo ante la nueva ofensiva anunciada por el Ejército israelí.

La campaña de mentiras va acompañada del silenciamiento de las voces que denuncian los crímenes. Por una parte, con la muerte sistemática de los informadores palestinos - más de 242, una cifra que supera a la de todos los conflictos bélicos desde la Segunda Guerra Mundial juntos-; por otra parte, con la Hasbara, la enorme maquinaria de propaganda sionista cuyos tentáculos llegan a cancillerías, redacciones y redes sociales en todo el mundo. Ayer mismo, 45 periodistas estadounidenses llegaron con todos los gastos pagados por el Ministerio de Exteriores para colaborar en la divulgación del relato sionista como parte de una campaña mediática, que incluye la visita a los puntos de entrada a la Franja.

Israel, en cambio, no permite el ingreso a Gaza a ningún periodista extranjero desde el comienzo de la ofensiva.

El diario alemán “Bild” ilustró el lunes esta campaña al recoger con exactitud el argumentario israelí y titular en primera página: “Terrorista disfrazado de periodista muerto en Gaza”, en referencia al ataque que mató el domingo de forma deliberada a Anas al-Sharif y a otros cinco reporteros.



Otra disputa entre el Gobierno y el Ejército

Los intentos de vender la ofensiva contra Ciudad de Gaza ante la sociedad israelí están provocando la división en los propios mandos del país. El ministro de Defensa, Israel Katz, uno de los fieles de Benjamin Netanyahu, se ha enfrentado al jefe del Ejército, Eyal Zamir, quien ya había cuestionado los planes del Gobierno.

Zamir anunció el nombramiento de casi una treintena de militares en nuevos cargos. Katz afirmó que no los aceptaría y acusó el jefe militar de no haberlo negociado previamente. «La reunión sobre la dotación de personal celebrada hoy por el jefe del Estado Mayor se llevó a cabo en contra de las instrucciones del ministro de Defensa y sin coordinación ni acuerdo previos, lo que supone una violación del procedimiento establecido. Por lo tanto, el ministro de Defensa no tiene intención de debatir ni aprobar los nombramientos o nombres que se han publicado», indicó Katz, quien exigió a Zamir «coordinarse previamente con el ministro de Defensa antes de debatir estos u otros nombramientos futuros».

El Ejército replicó con otro comunicado en el que Zamir insistía en que «la discusión se programó con antelación» y subrayaba que «es la única autoridad competente en materia de normativa para nombrar a los comandantes con rango de coronel o superior en las FDI. El ministro tiene la autoridad para aprobarlos o rechazarlos». Las designaciones se han producido apenas tres días después de que Netanyahu anunciase la aprobación de sus planes para la ocupación de la ciudad de Gaza. Nombrado en marzo tras la destitución de su predecesor, Yoav Gallant, (también enfrentado a Netanyahu) el general Zamir se opuso al plan y la semana pasada afirmó que seguiría manifestándose «sin miedo» y de forma «profesional».

El titular de Defensa replicó que, en todos los casos, el jefe del Estado Mayor debe «ejecutar con determinación» las decisiones políticas del Gobierno. El Ejército israelí «podrá conquistar la ciudad de Gaza, como lo hizo en Jan Yunis y Rafah», cedió el lunes el jefe del Estado Mayor.GARA