El calor se suma al hambre provocada por Israel y agrava la situación en Gaza
Mientras el Ejército israelí intensifica sus ataques contra zonas residenciales de Ciudad de Gaza y sigue castigando los hospitales, una ola de calor se suma a la hambruna y la sed provocadas por Israel, y agrava la situación de la exhausta población en la Franja. En julio, más de 400 menores fueron hospitalizados cada día con desnutrición aguda.

El 15 de agosto de 2005 comenzó la evacuación de las colonias israelíes y la retirada del Ejército sionista de la Franja de Gaza. Veinte años después, el Gobierno de Benjamin Netanyahu ha puesto en marcha su plan para ocupar la totalidad del arrasado enclave palestino. El primer ministro dice que Israel no lo anexionará, pero los colonos ven la oportunidad de volver a hacerse con ese territorio.
Coincidiendo con ese aniversario, las tropas israelíes han intensificado su ofensiva con duros ataques aéreos contra zonas residenciales densamente pobladas del norte y el sur, donde en las últimas horas ha matado a decenas de personas en Zaitun, barrio de Ciudad de Gaza que ha quedado prácticamente en ruinas. El Ejército israelí señaló ayer que se prepara para tomar el control de Ciudad de Gaza y los campos de refugiados vecinos.
Pero si no son los bombardeos o los disparos de soldados y mercenarios en las «colas del hambre», a la exhausta población palestina, desplazada continuamente en los últimos 22 meses, la mata la hambruna provocada por el régimen sionista. Esta situación se ha visto agravada por la ola de calor con temperaturas superiores a los 40°C, mientras aumenta la deshidratación debido a la falta de agua potable.
Según la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (Unrwa), la desnutrición en Ciudad de Gaza afecta al 21,5% de los menores. Asimismo, según recogió el diario israelí “Haaretz”, la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó de que en julio algo más de 13.000 niños y niñas tuvieron que ser tratados por desnutrición aguda. En ese mes se registró una media de 420 ingresos hospitalarios diarios por esa razón, frente a la media de 112 registrada en los seis primeros meses del año. 2.800 de esos menores, el 22%, padecían desnutrición aguda grave.
El hambre provocada por Israel mató ayer a al menos un niño. Esto eleva a 240 -107 de ellos niños- los muertos registrados en hospitales por esta causa. No obstante, se estima que la cifra es mucho mayor.
Mientras, quienes tratan de conseguir alimentos siguen siendo blanco de los disparos del Ejército. Sucede así cerca de las trampas en las que Israel ha convertido los centros de distribución de ayuda, cuya entrega se encuentra al borde del colapso, según advierten las agencias humanitarias.
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU señaló que en dos meses y medio, entre el 27 de mayo y el 13 de agosto, Israel ha matado a al menos 1.760 palestinos mientras buscaban ayuda humanitaria, en particular alimentos. 994 de esas personas fueron abatidas en las inmediaciones de los puntos de la GHF, entidad militarizada gestionada por Israel y financiada por EEUU. A otras 766 personas, incluyendo mujeres y niños, las mataron en ataques a lo largo de las rutas que conducen a esos centros de suministro.
Desde el amanecer de ayer, Israel mató a al menos 41 palestinos, incluidos 16 solicitantes de ayuda. Según el Ministerio gazatí de Salud, desde el comienzo de la ofensiva en octubre de 2023, las fuerzas israelíes han acabado con la vida de al menos 61.827 personas y herido a 155.275. Es evidente que decenas de miles más permanecen bajo los escombros de la arrasada Franja.

Elogio de las puertas giratorias entre el trabajo privado y el político

«Basoez hitz egiten dute, baina basoa suntsitzen dute landaketa sartzeko»

«Dirigiremos Venezuela hasta la transición», proclama Trump

Iban Apaolaza presoa hilik aurkitu dute Aiako Harrian
