GARA
GINEBRA
CUMBRE EN GINEBRA PARA UN ACUERDO INTERNACIONAL SOBRE CONTAMINACIÓN

Productores de petróleo bloquean un tratado global contra los plásticos

Las negociaciones en Ginebra para un tratado mundial sobre contaminación por plásticos se cerraron ayer sin que fuera posible alcanzar un texto de consenso, tras diez días de lo que debía ser la fase final. Países petroleros, con Arabia Saudí a la cabeza, rechazaron el texto que recogía medidas de obligatorio cumplimiento.

En la imagen, la obra de arte creada por el artista y activista Benjamin Von Wong con motivo de la cumbre sobre el plástico.
En la imagen, la obra de arte creada por el artista y activista Benjamin Von Wong con motivo de la cumbre sobre el plástico. (Fabrice COFFRINI | AFP)

 

La cumbre celebrada en Ginebra para alcanzar un tratado internacional sobre contaminación por plásticos se dio por cerradas ayer tras reconocerse que no ha sido posible llegar a un texto de consenso después de diez días de lo que se había previsto sería su fase final, un resultado que decepcionó a los países participantes, si bien la puerta está abierta para reinicar conversaciones, según resaltaron varias fuentes.

De hecho, en una serie de intervenciones, después de toda una noche de negociaciones para intentar cerrar un texto final aceptable para todos, las delegaciones estatales pidieron que el proceso diplomático se mantenga vivo y se celebre una nueva ronda de negociaciones en base a los últimos textos presentados a los negociadores.

Según recordaron, han sido tres años de trabajos con el objetivo de lograr el primer instrumento global para afrontar la crisis causada por la producción y el uso insostenible de productos de plástico de un solo uso.

Se había llegado a redactar un borrador presentado por el presidente del órgano negociador, el embajador ecuatoriano Luis Vayas, en plena la noche -tras haber mantenido durante todo el día numerosas reuniones con grupos de países para intentar acercar posiciones-, pero no recibió el apoyo esperado. Muchos de los países participantes señalaron que esa propuesta puede ser la base para continuar con las negociaciones, a diferencia del texto anterior que fue presentado la víspera por el propio Vayas y que fue considerado «inaceptable» de manera casi unánime.

A pesar de los esfuerzos del diplomático ecuatoriano, el texto revisado mantenía varios corchetes, lo que significaba que persistían las posiciones divergentes en varios puntos. Se notaba, en particular, que las diferencias recaían en gran parte en el nivel de compromiso que se planteaba.

CONTRA EL CUMPLIMIENTO OBLIGATORIO

Para la gran mayoría, el tratado debe establecer medidas de obligatorio cumplimiento para frenar la contaminación por plásticos, mientras que un grupo limitado de países (liderado por Arabia Saudí y que también incluía a otras monarquía del Golfo Pérsico, así como a Irán, Rusia y Estados Unidos) rechazó hasta el final esta visión y defendió compromisos, sí, pero a nivel voluntario.

Para la organización ecologista Greenpeace, la incapacidad de alcanzar un acuerdo en Ginebra «debe ser una llamada de atención para el mundo, porque revela que poner fin a la contaminación por plásticos significa enfrentarse directamente a los intereses de los combustibles fósiles».

«La industria petroquímica está decidida a enterrarnos por beneficios a corto plazo. Ahora no es momento de pestañear, es el momento de valentía, determinación y perseverancia. El llamamiento de toda la sociedad civil es que necesitamos un tratado firme y jurídicamente vinculante que reduzca la producción de plástico y ponga fin a la contaminación que produce», manifestó.

EL ERROR DE BUSCAR EL CONSENSO

Para la organización conservacionista WWF, uno de los errores de las conversaciones de Ginebra es la insistencia en buscar un acuerdo por consenso. El coordinador de conservación de WWF, Luis Suárez, denunció en declaraciones a Europa Press la suspensión de las negociaciones para aprobar un Tratado Mundial sobre Plásticos.

La ONG apuntó que el bloqueo se ha producido debido a que «un número muy limitado» de países «mantiene rehenes al resto» por «intereses de sus industrias petrolíferas». Mencionó a Estados Unidos , Rusia, Irán, Cuba, Italia y Arabia Saudí, que, según indicó WWF, «llevan estos diez días de negociaciones maniobrando para que no se haga un Tratado».

La organización consideró, asimismo, que el fracaso de las negociaciones obedece a la «insistencia» en llegar a un acuerdo por consenso, cuando se sabía «desde el principio» que este objetivo era muy complicado. A juicio de WWF, es «mucho más útil» un pacto vinculante entre una «gran mayoría de países» que se pongan a trabajar ya, aunque no estén todos.



Razones para regular la producción

La negociación del primer tratado global para frenar la contaminación de plásticos había generado una amplia expectativa a medida que queda más claro que el ritmo de producción y de consumo resulta insostenible para el medio ambiente, y que tiene también repercusiones en la salud humana. El objetivo no es prohibir la producción de plástico, un material económico y versátil que ha permitido avances en muchas áreas, sino poner coto de aquí a algunos años a lo que se ha convertido prácticamente en una forma de vida y que consiste en el consumo descontrolado de plástico de usar y tirar.

Uno los problemas más graves que representa es que el plástico no se biodegrada, sino que se descompone en partículas invisibles a simple vista, pero que están presentes en el aire que respiramos, el agua que bebemos y en los alimentos, habiéndose introducido en la cadena alimentaria, otra vía a través de la cual entra en el organismo humano.

La producción de plástico provoca, además, emisiones de potentes gases de efecto invernadero y, si no se hace nada para limitarla, en 2050 supondrá el 13% de las emisiones de carbono, frente al 5,3% actual. Centenares de estudios científicos han puesto en evidencia la toxicidad de ciertos aditivos utilizados en la fabricación de productos de plásticos y su efecto perjudicial en la salud. También están en curso investigaciones sobre la presencia de los microplásticos en el organismo humano y su relación con numerosas enfermedades.Isabel SACO (Efe)