Dinamarca quiere repetir
Los daneses juegan en casa y buscan su tercer título europeo. Croacia y España son sus mayores rivales.

El tremendo ritmo de competiciones impuesto por las federaciones internacionales desde principios de los 90 ha conducido a una situación que se repite un año sí y otro también en vísperas de los campeonatos de selecciones: las ausencias de jugadores muy importantes.
Hasta 1993 solo se disputaban Juegos Olímpicos y Mundiales, en ciclos de cuatro años, y las competiciones europeas por clubes se disputaban a doble partido. Con la fundación de la Federación Europea (EHF) se empezaron a organizar Campeonatos de Europa desde 1994 (este será ya el úndecimo), y los Mundiales pasaron a disputarse cada dos años. Desde entonces se repite un ciclo que no para: un año de Europeo seguido de otro de Mundial, y cada cuatro años Juegos Olímpicos.
A la par se ha ido desarrollando una Champions League de clubes con una liguilla inicial muy exigente de diez jornadas, y los mejores jugadores acumulan esfuerzos y partidos sin descanso, con lesiones cuya recuperación muchas veces se fuerza de cara a estos campeonatos internacionales (aumentando las fricciones entre clubes y federaciones nacionales).
Y esta vez no será la excepción. Las noticias de las semanas previas han sido las ausencias y los jugadores que intentan recuperarse a tiempo y contrarreloj, aunque su aportación posterior resulte dudosa en estas circunstancias. Entre las bajas confirmadas hay tres jugadores de los elegidos en el siete ideal del Mundial de hace poco menos de un año: Alberto Entrerríos, que debe dosificarse en la recta final de su carrera y ha renunciado a la selección española; el lateral zurdo Nagy, pieza fundamental de Hungría; y el extremo diestro ruso Dibirov, que ha preferido descansar a seguir machacándose.
Un cuarto componente de este siete suena mucho a baja, el pivote irundarra Aginagalde, y los únicos que parecen en condiciones son los daneses Landin y Lindberg, y el croata Duvnjak. El máximo goleador del Mundial 2013, el extremo danés Eggert, también está tocado, aunque el hecho de que el campeonato se juegue en casa probablemente será decisivo.
Además, Francia suspira por poder contar en algún momento con Fernandez y Omeyer, resignado a las bajas de Bertrand Gille y Barachet -y con Dinart ya retirado-; a Suecia se le ha vuelto a romper la figura del equipo, el zurdo Kim Andersson; Islandia acude sin Pettersson ni Gustafsson, y Sigurdsson está entre algodones. El veterano Lackovic acaba de quedarse fuera de la lista croata por una lesión de rodilla, y España se presentará sin Sterbik. Los anfitriones de Dinamarca tendrán que competir sin el lateral de 2'11 Markussen, y suspiran porque su central Lauge-Schmidt llegue a tiempo.
En estas circunstancias, las selecciones que disponen de mejores recambios para solventar estas dificultades, y de jugadores con experiencia en competiciones internaciones, tanto de clubes como selecciones, acaban siendo favoritas.
Dinamarca, que es una de las mejores de la última década, querrá además hacer olvidar el bochorno de la penosa final del último Mundial ante España; la propia España -aunque deberá demostrar si puede superar sus problemas ofensivos en un ambiente adverso-; Croacia, que siempre llega lejos en todas las competiciones; y Francia, pese a sus bajas; parten por delante de las demás en los pronósticos. Pero el Europeo es el campeonato más duro, y la República Checa de Jicha, la Islandia de Palmarsson, la Hungría de Csaszar, Noruega con la vuelta de Kjelling, la Serbia y actual subcampeona de Ilic, Vujin y Stanic, la Bielorrusia de Rutenka, la Suecia de Persson -máximo goleador de la Champions-, Polonia y Rusia, e incluso los más modestos Montenegro, Macedonia y Austria, pueden dar un susto a cualquiera.
GRUPO A: Por una plaza. Tres pasan y uno queda fuera, con lo que Austria y Macedonia se jugarán seguramente la 3ª plaza. Como curiosidad, en el grupo coinciden los mejores goleadores de los tres últimos Mundiales (el macedonio Lazarov en 2009, y los daneses Hansen y Eggert en 2011 y 2013) y los dos Europeos (el checo Jicha en 2010 y Lazarov en 2012).
GRUPO B: Habrá pelea. España debería pasar bien, pero a partir de ahí habrá pelea. Queda por ver cómo reaccionará Hungría sin Nagy, porque las dos selecciones nórdicas -pese a las importantes bajas islandesas-, son muy duras de pelar, rocosas físicamente, y con nivel para pasar a la siguiente ronda.
GRUPO C: Rusia llega justa. Rusia no se ha preparado bien, con poco tiempo, bajas sensibles y una deriva negativa -una década sin meterse en semifinales en ningún torneo-. Francia tiene crédito -pese al petardazo del Europeo 2012, 11ª-, Polonia podría ser el más fuerte, y Serbia es menos fiable.
GRUPO C: Croacia, Suecia y... Croacia no debería tener problemas y Suecia, aunque es más irregular, tampoco. Lo lógico es que la Bielorrusia de Rutenka y Montenegro disputen el tercer billete a la 2ª ronda.

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