Eliminados de la Copa

Hubo demasiada alfombra roja

A diferencia del encuentro liguero de diciembre, el Real Madrid se manejó con bastante comodidad y anotó un gol en cada periodo.

OSASUNA 0

REAL MADRID 2

No habrá muchos partidos en los que el Real Madrid haya jugado con tanta placidez en El Sadar como el que se vivió ayer. Osasuna en ningún momento consiguió dar con la tecla para inquietar a una escuadra merengue que se manejó sin grandes sobresaltos y marcó en ambos periodos.

Los inicios del choque estuvieron marcados por la actitud picajosa de un Mateu Lahoz tradicionalmente más condescendiente en el juego, pero que se cebó con los rojillos a base de tarjetas -algunas merecidas, todo hay que decirlo- y no tuvo el mismo rasero con lances similares protagonizados por los de Carlo Ancelotti.

Cristiano Ronaldo fue el objeto de alguna de esas faltas locales y de una de ellas llegó el mazazo que determinó el resto del partido y de la eliminatoria. El astro portugués volvió a jugársela a Andrés Fernández, botó un libre directo con potencia, aunque sin colocación, pero el guardameta murciano, al tratar de despejar con los dos puños, golpeó muy mal el esférico, hasta el punto que acabó colándose por debajo de sus piernas y entrando en las redes locales.

La diana merengue mellaba sobremanera las escasas opciones de una escuadra navarra, que hasta ese momento apenas había mordido a los visitantes y mucho menos acercarse a los dominios de un Casillas que fue espectador de lujo hasta pasada la media hora de envite. Osasuna no encontraba el camino para inquietar a un rival que se movía muy cómodo por el césped de El Sadar. A los de Javi Gracia les hacía falta despertar y, al menos, contentar a los valientes que se acercaron hasta el estadio iruindarra.

Cejudo, el que más inquietó

Una falta botada al borde del área fue el preámbulo de la mejor fase anfitriona, comandada por un Cejudo con ganas de agradar, que envió un disparo, tras buena combinación con Oier, al palo en el minuto 41. El cambio de actitud tuvo continuidad con otro buen disparo de De las Cuevas que obligó a estirarse a Casillas y un tercero de Torres más inocente.

La llegada del descanso frenó una posible reacción, al menos para contentar a un respetable que había pasado por caja, y dio paso a un segundo tiempo, nuevamente demasiado contemplativo, un ritmo que benefició nuevamente a los blancos, hasta el punto de que volvieron a duplicar su ventaja mediante un carrerón de Jesé por la derecha con definición final de Di María.

La placidez merengue se extendió a partir de aquel momento ante un Osasuna que entregó la cuchara, pensando más en el encuentro del sábado. Lo más destacable del final del partido fue que el Real Madrid se quedó con nueve, tras la expulsión de Coentrao y la retirada de Morata con una importante hinchazón en el pómulo.

Indar Gorri no pagó y se quedó fuera del estadio

Tal y como ya habían anunciado en el último encuentro liguero que se disputó en El Sadar contra el Espanyol, Indar Gorri no pasó por caja y decidió animar al equipo desde el exterior del estadio, como protesta por el hecho de que la junta directiva decidiese cobrar a los abonados en la vuelta de los octavos coperos. Los asientos vacíos de parte de Graderío Sur fueron testimonio fehaciente de ello.

Como alternativa a su ausencia en el estadio iruindarra, Indar Gorri sí que participó en un recibimiento al autobús del equipo hora y media antes del inicio del choque contra los merengues, al estilo de los que se llevaron a cabo al final de la pasada campaña. N.M.