España se guarda su mejor actuación para el último día
CROACIA 28
ESPAÑA 29
España dejó para la última jornada su mejor partido del torneo. Sin redondear un trabajo brillante, Sierra hizo paradas en momentos importantes y, aunque el cansancio se dejó notar en jugadores como Cañellas -infalible desde los 7 metros, 5 de 5, con 7 goles en la primera parte pero solo uno, el último de su selección, que aseguraba el triunfo a 50 segundos del final-, ayer Entrerríos, y también Sarmiento, ofrecieron minutos de calidad, con goles importantes y ocho asistencias entre ambos -7 del asturiano, que además forzó tres penaltis, y una el canario-.
Mención aparte merece Julen Aginagalde, un pivote que ya se ha ganado un lugar entre los mejores de todos los tiempos, y que ayer volvió a dar muestra de su calidad táctica y técnica. Buscando el espacio, asegurando la posición, recepcionando el balón y rematando no hay otro como él en el actual panorama balonmanístico. Hace mejores a sus pasadores porque aprovecha todo lo que le llega. Ayer marcó 7 goles de 8 remates (para sumar 24 de 29, un 83% de efectividad, en los cuatro partidos en que ha jugado), forzó un penalti, y con su labor en seis metros ofreció siempre alternativas viables a su primera línea.
Croacia fue siempre a remolque. Alilovic aguantó 16 minutos en la portería y se fue para no volver, Kopljar solo tiró 3 veces y en la segunda parte apenas jugó en ataque, y la responsabilidad quedó en manos de Duvnjak, obligado a dirigir al equipo y también a meter los goles, sin descanso. Solo Buntic le ayudó, con 3 tantos al final de la primera mitad y 2 más en la segunda, aunque solo valieron para estar cerca, y no para aspirar a ganar.

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