Natxo MATXIN
Los rojillos encajan otra goleada

La manta no tapa ni pies ni cabeza

La nueva disposición táctica con la idea clara de amarrar el empate a cero tampoco dio sus frutos en El Madrigal. Los pupilos de Javi Gracia, inéditos en ataque hasta que tenían perdido el partido, solo aguantaron la primera mitad y se descompusieron tras el 1-0.

VILLARREAL 3

OSASUNA 1

Como en la primera vuelta, el Villarreal le volvió a meter tres a un Osasuna que protagonizó su segunda goleada en contra seguida tras desarmarse cuando encajó la primera diana local. Los de Javi Gracia pasan por uno de sus peores momentos de la temporada -algo que les ocurre cada vez que llega un exceso de confianza- y deberán reaccionar ante el Getafe ahora que el margen de error se ha visto reducido a solo dos puntos.

Lo ocurrido en el derbi determinó el trabajo rojillo de entre semana y su salida a El Madrigal. Lo primero, defender; después, ya veremos. Esa fue la consigna y punto de partida de la escuadra de Javi Gracia. Una propuesta que en la primera parte funcionó en su parte esencial -no encajar gol-, pero que mutiló cualquier intento de atacar. Lo de la manta, imposible tapar al mismo tiempo cabeza y pies. A Osasuna le costó media hora meter algo de miedo, mientras se defendía con cierto orden del acoso, unas veces coordinado y otras individualista, del Villarreal.

Más que cualquier otra cosa, lo que prevaleció fue el desorden en líneas generales por uno y otro bando, continuos errores, fallos en la circulación y un encuentro que, de no ser aficionado de alguna de las dos escuadras, animaba a cambiar de canal. Los rojillos, esperando al anfitrión, sin presionarle muy arriba, y con la finalidad de mantenerse todo el grupo lo más arropado posible.

Con esa tesitura, los peores momentos para la escuadra navarra fueron entre los minutos 19 y 22. Sufrió en propias carnes la calidad particular de Giovani, Aquino y Uche -se retiró lesionado al filo del descanso-, pero ahí estuvo seguro y bien atento Andrés Fernández. Osasuna respondió diez minutos más tarde con una aparición -fueron contadas- de De las Cuevas que finalizó en un chut que fue a corner. Del saque de esquina llegó la mejor oportunidad rojilla, pero Lotiés remató muy flojo, aunque Asenjo pareció complicarse la vida más de la cuenta para casi entrar la pelota.

Segunda parte desastrosa

Todo el plan A se vino abajo tras el descanso. La concentración defensiva que habían mostrado los rojillos durante los primeros cuarenta y cinco minutos se fue al garete en el primer lance local de la reanudación. Perbet se incrustó entre los centrales para tomar ventaja en velocidad sobre Miguel Flaño -el central se preocupó más por pedir el fuera de juego que por seguir a su par- y marcar sin mucha finura.

Con un once mentalizado para defender y no para guardar el esférico, toda pérdida de balón fue un drama. De una de ellas llegó la segunda diana amarilla gracias a un disparo preciso de Trigueros y no fue el último disgusto, ya que el equipo navarro se fue hundiendo por momentos. Solo la falta de acierto de Giovani impidió que la sangría fuese mayor, aunque a Perbet aún le dio tiempo a marcar su segundo tanto, en una segunda parte en la que el Villarreal le pasó por encima. Oriol Riera, además, dejó en evidencia a Gracia por su suplencia.