La necesaria «chispa y agresividad»
Andrés Fernández, uno de los jugadores en los que han recaído gran parte de las críticas por errores individuales en estas dos últimas jornadas, aseguró que el equipo debe recuperar la intensidad perdida en dichos encuentros para que la situación «vuelva a su cauce».

En las dos últimas derrotas rojillas no solo ha habido errores individuales que han mandado al traste el planteamiento táctico diseñado por Javi Gracia, también ha faltado una característica que la escuadra navarra está obligada a mostrar sobre el césped si quiere tener opciones de victoria, la intensidad. Una «chispa y agresividad» que, a juicio de Andrés Fernández, «nos ha faltado y tenemos que recuperar».
Ese déficit fue patente en el derbi y también en El Madrigal, sobre todo en la segunda parte, a raíz de encajar el primer gol, una tónica que en los últimos tiempos siempre aparece cuando el conjunto osasunista ya se siente con una holgura lo suficientemente importante respecto a los puestos de descenso. De ello se ha hablado en el vestuario, tal y como reconoció el guardameta murciano, con la idea de «aportar para que la situación vuelva a su cauce».
«Se han hecho cosas mal en los dos últimos encuentros -añadió-, pero lo importante es que tenemos tiempo para analizarlo porque queda mucho de aquí a que acabe la temporada. Creo que la situación ahora mismo tampoco es tan alarmante porque hemos cosechado dos derrotas en siete encuentros y hace unos meses estábamos bastante peor».
Interpelado sobre si en estos momentos ya no se está valorando lo suficiente la racha de cinco partidos consecutivos sin perder que protagonizó el cuadro rojillo, Andrés Fernández indicó que «el fútbol es así. Hace dos semanas había gente que decía que se podía ir a la Europa League ganando al Athletic o que éramos mejor equipo». Una opinión diferente a la que hay instalada en el vestuario, donde se es consciente de que «hay que trabajar partido a partido», debiendo quedar al margen lo que es «magnificar las derrotas o las alegrías».
Ese no estar al albur de la montaña rusa que son los resultados, no significa que el envite de este domingo contra el Getafe no se vea como «una reválida muy grande». «Es un encuentro que tenemos que trabajarlo muy bien a lo largo de la presente semana para llegar con todas las ganas del mundo, pensando que no hay más allá, saliendo como si fuese una final», ejemplificó con rotundidad el cancerbero rojillo.
Sorprendido por unir temas personales a su rendimiento
En los minutos previos a la retransmisión del Villarreal-Osasuna, el secretario técnico rojillo, Petar Vasiljevic, responsabilizó a «temas personales» los últimos fallos cometidos por Andrés Fernández, al ser interpelado por el reciente bajo rendimiento del guardameta murciano, quien hace unas cuantas semanas rompió su relación sentimental con la que era su novia.
Preguntado al respecto, el cancerbero rojillo no pudo ser más claro: «Me extrañó mucho oir eso porque sinceramente tengo una familia que me quiere un montón, amigos aquí y en todos lados, y un vestuario de gente profesional que son muy buenas personas, además de la suerte de dedicarme a hacer lo que me gusta. Siendo así, ¿qué dirá una persona que lo esté pasando realmente mal? A lo de los motivos personales no le voy a dar vueltas, hay que centrarse en lo deportivo y ver en qué se puede mejorar», indicó.
En ese sentido, apostó por mantener «una línea» en lo que a sus actuaciones personales se refiere, siempre marcadas por lo especial de su puesto. «Es lo que tiene ser portero. Si lo haces bien, parece que el equipo consigue puntos gracias a ti; cuando las cosas van mal, el primer foco de atención eres tú», apuntó.
«El fútbol no tiene memoria, tengo claro lo que puedo y quiero dar, siempre pendiente de ayudar a los compañeros en lo que pueda. Cuando está soleado, sales con la cabeza bien alta, pero cuando llega la tormenta no la tienes que esconder, todo lo contrario, es cuando hay que luchar y poner todo encima de la mesa», aseguró. N.M.

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