La tradicional querencia rojilla a meterse en problemas
La falta de eficacia de cara al marco contrario impidió que los de Gracia -jugaron casi toda la segunda parte en superioridad numérica- encadenasen su tercera victoria casera consecutiva.

OSASUNA 0
MÁLAGA 2
Para no variar, Osasuna vuelve a meterse en problemas -a tres puntos del descenso- y tendrá que visitar el complicado Camp Nou este domingo. La culpa de todo la tuvo la historia repetida de un Málaga que, con mayor o menor comodidad, siempre pesca en El Sadar. Lo cierto es que los rojillos se merecieron mejor suerte, generaron ocasiones muy claras para ponerse por delante o, al menos, empatar la contienda, pero ayer la falta de acierto y Caballero lo impidieron. Ni siquiera la ventaja de disponer de uno más sobre el campo sirvió para sumar.
Fue el Málaga quien comenzó asustando, imponiéndose en la medular, ganando balones divididos, combinando bien a banda y llegando con cierto criterio. A los anfitriones les costó cierto tiempo ubicarse sobre el campo y meterse en el choque. Unos seis minutos, en los que llegó Roberto Torres a penetrar por banda derecha -un flanco en el que se prodigó especialmente- y enviar a un lanzado Oriol Riera, cuyo décimo gol solo lo evitó el pie de un defensa.
La primera llegada local con peligro hizo insistir a los de Javi Gracia. La siguiente jugada pudo suponer el 1-0. Otro lance ensayado partiendo de un corner volvió a generar un nuevo aclarado en el segundo palo, esta vez para Damià, pero su cabezazo se encontró con un Caballero al más puro estilo balonmanístico, ya que el posterior rechace de Cejudo también lo sacó con el pie el cancerbero argentino.
Sin materializar a balón parado
De lo que pudo ser que los navarros cobrasen ventaja en el electrónico se pasó justamente a lo contrario. No se había cumplido el cuarto de hora cuando un balón por la izquierda sin aparente peligro culminó en un balón bombeado de Amrabat al área rojilla, que ni Arribas en primera instancia -se agachó- ni Damià, al que le ganó el sitio Samuel para anotar el 0-1, consi- guieron cortocircuitar.
Encajado el golpe de verse por detrás en el marcador, Osasuna bien pudo poner las cosas en su sitio en una rápida contra iniciada por Lotiés -muy activo el central en ataque- y culminada por el francés tras disparo seco de Roberto Torres que sacó la manopla de Caballero y posterior lanzamiento del defensa rojillo a la base del poste en la ocasión más clara de los navarros.
Expulsión desaprovechada
Con bastantes menos ocasiones, la escuadra navarra ya se había puesto por delante en más de un precedente, pero ayer la pelotita no estaba por la labor de entrar. Los de Gracia eran muy superiores a balón parado y en esa faceta todavía llegaron dos oportunidades, con Lotiés otra vez de protagonista. Primero encontrándose con un balón perdido que no se esperaba y después rematando por encima del travesaño cuando ya se cantaba el gol.
Y el envite se puso más todavía de cara para los intereses rojillos cuando Jesús Gámez vio la segunda amarilla, y los anfitriones dispusieron de prácticamente toda una segunda parte en superioridad numérica para remontar, objetivo que no solo no se logró, sino que incluso se permitió que el Málaga obtuviese su segunda diana. De lo que pudo ser el empate con un casi autogol de Flavio se pasó a dejar el choque finiquitado del lado andaluz coincidiendo con el momento en el que Gracia decidió jugársela quitando un defensa por un delantero.
El desajuste atrás y no saber sacar la pelota llevó a un 0-2 que nunca debió permitirse y la acumulación de hombres ofensivos poco resolvió, excepto un par de lances de Cejudo que Sergio Sánchez bajo palos y Caballero, en gran intervención, acabaron abortando.
Gracia: «Me gusta confiar en que, haciendo las cosas bien, se ganan los partidos»
Decididamente no fue el día de los suyos. Javi Gracia asumió tras el encuentro que «lo que hemos hecho no nos ha dado para conseguir puntos, pero me gusta confiar en que, haciendo las cosas bien, se ganan partidos».
Como no podía ser de otra forma, el técnico rojillo responsabilizó a la falta de acierto ofensivo el que Osasuna no sacase el choque adelante. «No hemos acertado en las numerosas ocasiones de gol que hemos tenido, varias de ellas muy claras. Está claro que si metemos alguna de ellas y, sobre todo, la que hemos tenido en el minuto siete -cabezazo de Damià-, el partido hubiese sido muy diferente», explicó.
Además de no ser eficaces de cara al marco contrario, al preparador rojillo tampoco le gustó que el equipo no supiese manejarse cuando se quedó en superioridad. «Ahí jugamos con más corazón que cabeza, me voy muy triste porque era una oportunidad muy buena para haber sumado, pero el equipo ha tenido buena actitud», resaltó.
Al quedar la escuadra navarra ahora con solo tres puntos de alivio sobre el descenso, Gracia asumió que «hasta el final vamos a estar en la lucha por el objetivo, pero hay que tener templanza, saber llevar las victorias y también mantener la calma en las derrotas».
Por su parte, Bern Schuster se descolgó con unas declaraciones crípticas respecto a su futuro, dejando caer que la decisión sobre su posible despido podría suceder en breve. «Ya lo verás esta semana», le dijo a un periodista. N.M.

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