24/03/2014

La sierra de Lokiz ya cuenta con sus primeras vías de escalada

El equipador navarro José Carlos Delgado, que vive justo bajo los murallones de la sierra de Lokiz, ha creado las dos primeras líneas de escalada en sus paredes, dejadas de lado hasta ahora por la mala calidad de la roca. Es el resultado de un arduo trabajo de limpieza.

Andoni ARABAOLAZA
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¿En cuántas ocasiones hemos leído y escuchado que la calidad de la roca de la sierra de Lokiz es muy que muy mala? La verdad sea dicha así lo es. ¿O lo es en parte? ¿Cuántas veces nos han bombardeado diciendo que en los murallones de la sierra navarra es imposible abrir una vía de escalada? Pues todos esos rumores, afirmaciones... ya no son más que leyenda urbana; bueno, en nuestro caso, leyenda de montañeros y escaladores. La verdad es que parecía casi imposible crear o diseñar en dichas paredes propuestas de escalada, pero también es verdad que seguramente casi nadie lo ha intentado para después confirmar si había posibilidades o no.

El que sí lo ha intentado (y finalmente logrado) es el escalador y equipador prolífico navarro José Carlos Delgado, más conocido en círculos escaladores como Wei. Aunque es de San Adrián, hoy en día vive en Zufia, es decir, debajo de los murallones de Lokiz. Y eso para un asiduo equipador como nuestro protagonista no es más que ponerle la miel en los labios. Ganas tenía muchas, y, como ha señalado a GARA, «solo» tenía que intentarlo: «Como vivo en el valle, no he hecho más que dar vueltas y vueltas hasta las paredes, un día sí y otro también. He recorrido los murallones de un lado para otro buscando posibles líneas. Como sabía que de abajo arriba es casi imposible abrir una línea, lo que hice fue controlar la posible propuesta, subir y equipar la vía de arriba abajo. Y es que la verdad sea dicha la roca sobre todo en la parte inferior es de muy mala calidad».

Concretamente esa mala fama de la roca le hizo al equipador navarro intentar hincar el diente a una futura línea. Es decir, lo que ha echado atrás a otros equipadores, a Wei le animó: «Sí, la roca en varias secciones es mala, pero ves las paredes y lo único que te hacen es llamarte para que vayas a hacer algo. Por el momento he abierto y equipado dos líneas, ambas de arriba abajo. Tanto las líneas como las reuniones (con argollas) están equipadas con paraboltes. Tengo también un par de posibles líneas para abrir de abajo cacharreando, pero ya se verá. Por el momento, lo dicho: de arriba abajo equipando y creando nuevas líneas».

Visto lo visto, el equipador navarro ha hecho historia creando las dos primeras líneas en las paredes de la sierra de Lokiz, más concretamente en la zona de Peña Roya. Se llaman «Izadi» y «África», dos líneas que, como nos afirma su compañero Peio Peñas (otro gran equipador), ha tenido que trabajar duro, muy duro: «Todos decían que era imposible, pero lo malo es que ni lo intentaron. Wei, en cambio, sí, y ha demostrado que la clave está en las ganas de trabajar; es decir, limpiando las zonas sueltas. Si no lo intentas nunca sabrás si es posible o no».

Y, concretamente, la limpieza ha sido la tarea más engorrosa, pero la que a la postre quizás da más satisfacción. Mucho trabajo, sí, pero ha sido el que ha roto el mito de lo imposible: «Me fije mucho en las líneas, pero veía que la roca de la parte inferior, los primeros largos, son muy malos. ¡Creo que les he sacado petróleo! He limpiado mucho, mucho... Soy muy maniático, y cuando equipo me gusta hacer las cosas bien y dejar las propuestas en buenas condiciones. La roca de la parte de abajo es mala, pero la de arriba, en cambio, es de buena calidad. Lo bueno que tienen las vías es que escalas en estilos diferentes. En un momento, por ejemplo, parece que estás escalando en la riglera Visera; otro de los estilos es la placa fina... En otras palabras, varios estilos convergen en tan solo 120 metros de vía».

Dos líneas por ahora

Como adelantábamos son dos las líneas que por el momento ya surcan las paredes de Lokiz. «Izadi» es la que marca el comienzo de la historia de la escalada en la sierra. Cuatro tiradas para 120 metros de recorrido: 6b, 7b, 7a y 7b+. «El primer largo es de fina fisura y hay que escalar con mucho tacto, luego ya escalas en bolos como los de Riglos y terminas con una placa de caliza muy fina con algo de fisura».

La segunda propuesta, «África», en cambio, es más cortita. 90 metros para tres tiradas: 6b+, 7a y 8a. Según nuestro protagonista, se trata de una buenísima vía: «Es de calidad en el que hay que escalar bien. El primer largo es de escalada fina, le sigue un segundo que no desploma con canto y un tercero de placa de regletas que desploma un poco».

Ambas líneas ya han sido encadenadas por el propio Wei y su compañero de fatigas Peñas. La «Izadi» también ha sido escalada: «De las dos solo tengo constancia de que la primera ha sido escalada. Les vi escalar desde casa, y, seguramente, nadie más ha pasado por allí».

Para llegar a ambas vías hay que dirigirse al pueblo de Ganuza, más concretamente a la Casa Rural Ganuza, buscar el campo de fútbol y aparcar allí. Siguiendo los hitos puestos por el equipador, en unos 40 minutos se llega a las paredes. Ambas vías tienen puesto su nombre en una chapa.

Para el descenso se recomiendo bajar unos 400 metros hasta pillar el canal de subida: «Si se está con pila ambas vías se pueden escalar en el día. La bajada ayuda mucho en eso, ya que justo te deja en el enlace de la subida. Las propuestas tienen orientación sureste y suroeste; les pilla de los dos lados. Y se puede escalar durante todo el año».

Esta es pues la presentación que Wei nos hace de las dos primeras propuestas de la sierra de Lokiz: «Izadi» y «África». Dos primeras líneas que no se van a quedar huérfanas, ya que entre manos tiene otra a punto de acabar y otras más en mente. Lo que parecía imposible en Lokiz, ya no lo es gracias a la perseverancia del equipador y escalador navarro, quien, si no cambian las tornas, todo parece indicar que ha abierto una era de escalada en las paredes de la sierra.