Un partido rocambolesco
Ayza Gámez se convirtió en el gran protagonista al señalar tres penaltis inexistentes o muy rigurosos y anular un gol legal al Almería, pero el partido se decidió en un despeje de De la Bella que golpeó en Hicham y entró con el tiempo cumplido en medio del descontrol.

UNIÓN DEP. ALMERÍA 4
REAL SOCIEDAD 3
La Real se alejó casi definitivamente ayer de la cuarta plaza y perdió la quinta en un partido rocambolesco en el que permitió a un equipo con muy poca calidad que tenía las bajas de sus dos delanteros marcar cinco goles, aunque dos con la ayuda de Ayza Gámez, que anuló otro por fuera de juego inexistente.
Aunque condiciona tener a un árbitro que es capaz de armar el desaguisado de ayer de Ayza Gámez, el análisis del partido no se puede centrar en su actuación por mucho que influyera en que el encuentro fuera un ejercicio de ruleta rusa con el valenciano apretando el gatillo con total irresponsabilidad.
Independientemente de que la falta de Carlos Martínez es fuera del área y la de Mikel González también empieza antes de que entre en ella Aleix Vidal, al que entre los dos convirtieron en internacional, la Real permitió al Almería marcar otros tres goles y no fue capaz de controlar el partido casi nunca.
Jagoba Arrasate sigue en la dirección contraria al alejarse cada día más de la manera que le ha dado resultado a la Real. Ayer no bastó con insistir con Zurutuza en un puesto de medio centro que no controla y con un Canales que en el primer tiempo agotó toda su chispa y sus recursos individuales. También cambió de bandas a Vela y a Griezmann. Pero sobre todo lo que se pierde con tantos cambios es el estilo del juego que impide tener a la Real el control del partido, que solo tuvo entre los dos goles del primer tiempo.
Primer penalti a favor
A la Real se le puso el partido de cara con el primer penalti a favor que le han señalado esta temporada en una mano de Trujillo involuntaria. La provocó Carlos Vela, al que el Almería dejó controlar el balón hasta que buscó la pared con Zurutuza y el balón del centrocampista debarra golpeó en la mano del central cuando intentaba esconderla. Ayza Gámez empezó a burlar el reglamento desde ahí.
El mexicano marcó y a partir de ahí la Real jugó los mejores minutos del partido con mucho protagonismo de Canales, que buscaba los espacios que dejaba el Almería en el centro del campo para ofrecerse. Así apareció para buscar una jugada individual que no pudo culminar con su disparo y dio un pase picado a Griezmann que el zurdo no aprovechó fuera de su hábitat preferido.
Pero cuando mejor jugaba la Real llegó el empate marcado por Óscar Díaz, que aprovechó los espacios que no debe dejar un equipo que tiene ventaja en el marcador. Esa jugada permitió al Almería, que había acusado el golpe del gol, volver al partido y acabar mejor el primer tiempo y salir decidido en el segundo a por la victoria.
Pese a ello las mejores ocasiones del inicio de la segunda mitad las tuvo la Real en un remate de Canales que puso en aprietos a Esteban y, especialmente, en un tiro de Griezmann tras ¡servicio de Agirretxe que el portero del Almería despejó a corner y no entró por poco.
El cuadro andaluz inquietaba solo en las jugadas a balón parado. El Almería, entre los últimos minutos del primer tiempo y los primeros del segundo se hartó de lanzar saques de esquina -nueve botados en 47 minutos- y no sufrió demasiado. Apenas remató uno de Soriano, con su envergadura.
Pero en el décimo llegó la jugada del gol mal anulado a Verza, habilitado por centímetros por Imanol Agirretxe, que salió lanzado hacia posiciones ofensivas para en cuestión de segundos recibir el saque directo de Bravo y batir a Esteban de una gran vaselina.
En menos de un minuto se pasó del 2-1 al 1-2, pero la Real no tuvo el control del partido y sufrió especialmente en la banda derecha, donde Aleix Vidal provocó las dos jugadas en las que Ayza Gámez sancionó penalti a Carlos Martínez y Mikel González, que hicieron sus faltas fuera del área.
Entre esas dos penas máximas Mané estuvo providencial al sacar un remate de Agirretxe cuando se colaba en su puerta. El partido, muy abierto, podía decantarse en cualquier jugada y fue Ayza Gámez el que lo colocó del lado del Almería.
Arrasate entendió que en desventaja tenía que aumentar la falta de control del partido y dio entrada a Pardo, Xabi Prieto y Chory Castro, que fue el que sacó la falta que permitió a Markel marcar el decimoquinto gol de cabeza de los blanquiazules, los mismos del Athletic, los que más llevan de Primera.
El remate
Pero la Real tampoco cerró el partido entonces y así llegó con el tiempo ya cumplido otra jugada desafortunada para la defensa realista, en la que Aleix Vidal obligó a Carlos Martínez a forzar un saque de banda en el que llegó la jugada tonta del partido, con un despeje de De la Bella que golpeó en el canterano Hicham y el rebote se coló en la portería de Claudio Bravo.
Fue el colofón a lo que fue el partido, de un descontrol absoluto, en el que parte de culpa la tuvo el árbitro, pero sobre todo la Real, que tiene mucha más calidad que su rival y que no supo aprovechar las dos ventajas que le dio Ayza Gámez.
Fue un partido similar al perdido contra el Rayo Vallecano. Cuando un equipo se pone por delante, tiene que saber cerrar el partido, estar más junto y no permitir a rivales de inferior calidad marcar siete goles cuando ante otros rivales les cuesta horrores lograr alguno. Son dos partidos perdidos ante equipos en descenso en las últimas tres jornadas y habrá que intentar que no se repita el jueves.

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