Joseba VIVANCO
El donostiarra lidera la tabla de anotadores de cabeza y es el tercero que más duelos áreos gana del campeonato

Aduriz aúpa a los leones

El ariete está a solo un gol de igualar su mejor registro goleador en la Liga y es el máximo artillero de la segunda vuelta tras Messi.

Aritz Aduriz fue el indiscutible protagonista del encuentro ante el Levante -con permiso del gafado San José-, y no solo por sus dos valiosos goles, sino porque, además, dio toda una lección de juego colectivo, fuera bajando a combinar casi hasta la medular, amortiguando balones venidos del cielo o ganando por alto cada duelo aéreo. Tras el choque, el ariete donostiarra hablaba de la fortaleza anímica del grupo y de que «esa mentalidad nos está permitiendo sacar muchos partidos adelante, el equipo sigue y sigue, siempre con ganas de ir a por el partido». Pero que la tropa de Valverde esté sosteniendo el pulso a sus inmediatos perseguidores tiene mucho que ver con el estado de gracia del delantero, inmerso en una de esas rachas que le han caracterizado siempre y que ahora ha aparecido cuando su equipo más le necesitaba. No en vano, los dos máximos goleadores en la segunda vuelta de esta Liga son Messi (17) y Aduriz (9). Es la mentalidad sí, pero de Aduriz.

El guipuzcoano llegó hace dos temporadas a Bilbo para complementar el poderío atacante del emcumbrado Fernando Llorente. Con añitos a sus espaldas, Aduriz, alguien que ya había probado pan de unos cuantos hornos, esperó su turno en una campaña amarga para él, pues llegaba para disfrutar del loado fútbol del primer año de Bielsa y se topó con un curso aciago. Decepciones una tras otra que encontraban en la voz del veterano jugador un oasis de realismo y asunción de culpas. «Ha sido un fracaso total, ahora nos toca tragarnos la mierda que nos hemos ganado», se le podía escuchar decir tras algún desastroso partido. «Poco se puede decir a la afición. Ahora mismo no somos quién para mandar mensajes. Tenemos que hacer, no decir», se mostraba siempre sincero, en cada comparecencia, en cada entrevista.

En los estertores de esta temporada, es y ha sido un fijo en el esquema de Ernesto Valverde. Solo las lesiones ocasionales le apartan del once en el que, incluso cuando su aportación baja enteros, cuando el bote de ketchup de los goles se atasca, sus compañeros agradecen su esfuerzo, como primer atacante, como primer defensor.

En racha goleadora

Su actual racha goleadora ha hecho olvidar con celeridad las críticas que le han llovido no hace mucho respecto a su carácter vehemente, ese que le pierde muchas veces hasta dejar al equipo en inferioridad o perderse partidos por acumulación de tarjetas, muchas consecuencia de su fogosidad. Hasta Valverde escenificó en un entrenamiento el tirón de orejas que anunció antes ante la prensa tras su expulsión frente al Espanyol en casa, un gesto cara a la galería e innecesario, porque el jugador es suficientemente maduro como para hacer acto de contrición y porque a `Adu', o lo tomas o lo dejas, para lo bueno y lo malo. Y de lo primero aporta y a raudales.

A sus ya 33 años, el donostiarra ha firmado en estos dos últimos años sus mejores registros como goleador, 14 tantos en Liga la pasada campaña y 13 suma ya en la actual a falta de seis partidos y con la portería contraria entre ceja y ceja. Pero no solo de enchufarla a la red contraria vive Aduriz, sino que a estas alturas contabiliza hasta 8 asistencias de gol a sus compañeros, solo una menos que Susaeta. Y muchos se preguntan qué registros llevaría ahora mismo el ariete guipuzcoano si el propio Markel, Herrera, Iraola, De Marcos, Balenziaga y compañía le sirvieran balones a la olla como dios manda. Y eso que el Athletic es el equipo de la Liga que más tantos ha materializado de cabeza, 16, de los que `Adu' ha firmado 6. Es más, es el tercer futbolista que más duelos aéreos gana, tras el espanyolista Stuani y el rojillo Oriol Riera.

Aduriz ha dado la razón a quienes le incorporaron de nuevo al proyecto Athletic. Un Athletic que vuela muy alto aupado en un delantero de casta.

«A veces hay que sacar los puntos así»

A decir verdad, Ernesto Valverde sufrió en el Ciutat de Valencia como pocos partidos. Al menos, es lo que exteriorizó. No paró un segundo en la banda de gesticular, de lamentarse. «Era inevitable sufrir con su gol», reconoció. El técnico rojiblanco asumió en esa línea que «posiblemente nos haya faltado un poco de tranquilidad y seguridad» a la hora de manejar la ventaja, pero se queda con que «cuando hemos tenido que ir a la disputa lo hemos hecho». Es más, Txingurri es consciente de que «a veces los puntos los tienes que sacar así, sobre todo en estos momentos finales en los que andamos todos justos de fuerzas». Y es que salvo equipos al alza como Sevilla, incluso los tres por delante del Athletic están sacando adelante más de un partido sin alardes de ningún tipo. Estos «tres puntos de oro» dejan la cuarta plaza no solo en manos del Athletic sino de San Mamés. Lo será si gana los tres partidos que le quedan en casa, aunque no consiga puntuar en los tres restantes fuera. Si logra esos nueve puntos, sumaría 68, el máximo que podría alcanzar el Sevilla siempre que pierda el 27 de abril en San Mamés un un partido que puede ser decisivo. J.V.

Xabi Etxeita se ganó las alabanzas de compañeros y entrenador

Xabi Etxeita debió ser la noche del lunes el hombre más feliz del mundo, tras meses de loable silencio. «Si juego ante el Levante responderé, confío en mí», dijo al saberse elegido para la titularidad ante el Levante. «Creo que he estado a la altura, hemos demostrado que podemos estar en el equipo», fueron sus palabras tras la victoria del lunes «Quiero dar las gracias a todos los compañeros, al cuerpo técnico, a todos los directivos», que le abrazaron al término del partido. Entre ellos Aritz Aduriz, que no dudó en asegurar que «es para quitarse el sombrero, todos le hemos felicitado. Ha sido un ejemplo todo el año, nunca ha faltado a un entrenamiento... Con gente como Xabi se hacen buenos los equipos, por eso estamos ahí arriba». Su técnico, Valverde, se sumó a los halagos: «Ha estado sobresaliente», le calificó, para añadir que «tenía una prueba difícil y ha dado una nota altísima. Estaba convencido de que en este tipo de partidos podía ayudarnos mucho». J.V.