Joseba VIVANCO
El club pone a la venta desde hoy 1.500 entradas

Las cuentas hay que hacerlas después de ganar al Betis

«Aquí no se rinde ni Dios», fueron las palabras de conjura del rojillo Lolo al poco de saber el domingo que mientras hay vida hay esperanza. Muchas cábalas, pero un objetivo, ganar al Betis.

Nada más y nada menos que 81 combinaciones posibles, entre ellas que al final todo se tenga que resolver por la diferencia de goles. Será una tarde de calculadoras, pero hasta entonces mandarán las probabilidades. Y las que publicaba ayer el diario ``Marca'' basadas en la seguida página de estadísticas deportivas MisterChip, daba a Osasuna unas posibilidades de descender del 82%, las mayores de entre los equipos metidos en la pomada. Casi nada. Pero Osasuna se agarra a un clavo ardiendo. «Todavía no estamos hundidos, tenemos que pelear hasta el final. Aquí no se rinde ni Dios», fueron las palabras de rabia del onubense Lolo pocos minutos después no ya de que Osasuna certificara un empate que le da vida, sino de que el gol del bético Juanfran en el minuto 91 frente al Valladolid supusiera el 4-3 y todo un bálsamo para los rojillos que como se ve se agarran a un clavo ardiendo.

Los rojillos salvaron al menos las opciones que había de descenso matemático en la penúltima jornada y mientras hay vida, hay esperanza, máxime en Osasuna, habituado como pocos a sufrir hasta el último día. En la última etapa del club navarro en Primera División, desde al ascenso en el año 2000, en 10 de las 14 temporadas seguidas en la máxima categoría ha tenido que pelear por la permanencia hasta las últimas jornadas, incluida la actual.

Únicamente en 2004, 2005, 2006 y 2012 el equipo disfrutó de finales tranquilos e incluso en 2006 firmó la mejor temporada de su historia al lograr el cuarto puesto y la clasificación para la previa de la Liga de Campeones. En las trece temporadas anteriores a la actual, Osasuna consiguió la permanencia en la última jornada en cuatro ocasiones, en tres de ellas dependía de sí mismo y solo en una debía ganar y esperar otros resultados, como el próximo domingo, curiosamente el primer año en Primera tras el ascenso en 2001.

Osasuna se la vuelve a jugar. Una vez más. Días difíciles para un equipo navarro que ha sido impecable desde el último ascenso en el año 2000, acumulando la tercera mejor racha actual sin perder la categoría, 14 temporadas seguidas en Primera, solo superado por el Valencia (27) y Espanyol (20).

Conformista

Osasuna había prometido ir a por los seis últimos puntos para agarrarse a la permanencia, pero en Cornellá no ofreció una imagen de ir con descaro a por la victoria, sino que se mostró conformista con el empate, quizá amedrentado por el riesgo de descenso matemático. Ahora, le toca además de ganar al Betis -no vence desde hace cinco jornadas y acumula seis encuentros sin imponerse en El Sadar-, al conjunto navarro le tiene que sonreír algún otro resultado y, entre todas las variantes posibles, una de las más factibles, en principio, sería una victoria del Valladolid al Granada debido a que el cuadro castellano está también obligado a ganar.

Será una tarde de calculadoras la del domingo próximo, de nervios, incertidumbres, transistores, una pesadilla de la que nadie en el entorno rojillo quiere despertarse si no es con la continuidad en Primera. De momento, a la afición le tocará una enésima batalla, como dio buena muestra en Cornellá-El Prat. Esta mañana saldrán a la venta 1.500 entradas en las taquillas del estadio iruindarra y los habituales puntos de venta, a partir de las 9.30 e igualmente por la tarde, desde las 16.30. Los socios tendrán ocasión de adquirirlas para un acompañante al precio de 10 euros.

No cabe duda de que El Sadar será una caldera, el jugador número 12 que necesitará Osasuna para hacer sus deberes, ganar; después, ya tendrá que esperar a las otras combinaciones. Incluso confiar en que el vecino Athletic le eche una mano en su visita al Almería, equipo con el que los navarros se juegan el gol average, que ahora es favorable en +3 a los andaluces. Pero lo que queda claro es que las cuentas habrá que hacerlas después de ganar al Betis -18.00- y no antes.

Antes, la plantilla tendrá una larguísima semana para conjurarse, reforzarse anímicamente y hacer lo que tiene que hacer ante el Betis. Sin dilación, los jugadores acudieron por la tarde a Tajonar para su primer entrenamiento a las órdenes de un Javi Gracia que el domingo aseguró estar confiado en que tienen muchas posibilidades de pasar. Y en eso mismo confía todo el osasunismo.

«Si te comes la cabeza, no estás en el partido»

«Con que lleguemos al final del partido y nos digan que estamos salvados... No me he puesto a pensar en eso aunque sí hay compañeros que se han puesto a mirar. Me he mantenido al margen y únicamente he escuchado. Solo quiero ganar el domingo y poder salvarnos. Si estás toda la semana comiéndote la cabeza, que si esto, que si pasa aquello, si uno gana, el otro gana o pierde al final no estás en el partido del domingo. Lo primero es nuestro partido y después lo que ha pasado en otros campos. Y si ganamos, a tirar la casa por la ventana. Si morimos, que sea todos juntos y con la cabeza bien alta», fueron las palabras ayer de Javier Acuña, el autor del gol ante el Espanyol. Afirmaciones serenas cuando todavía tenemos toda una semana por delante.

El delantero paraguayo reconoció que en Cornellá-El Prat les peso el temor. «Por supuesto que teníamos miedo a perder. No queríamos encajar goles arriesgando mucho. No era conformismo, era no perder y estar en Segunda. Sabíamos que empatando podíamos tener vida en nuestro partido». Pero frente al Betis será diferente. «Ganar, ganar, ganar y esperar», lo tiene claro. No cabe otra y eso que asume que el Betis no vendrá de paseo, como demostró ante el Valladolid. «Nos lo dejaremos todo, no queda otra», concluyó. GARA