La reforma territorial de Hollande reduce de 22 a 14 el número de regiones
François Hollande anunció su decisión de reducir de veintidós a catorce el número de regiones para «simplificar la distribución del país y de reforzar sus competencias». Manuel Valls descartó un referéndum.

Con el objetivo de simplificar el aparato administrativo y recortar gastos, el presidente francés, François Hollande, presentó ayer una gran reforma territorial del Estado francés, que prevé la reducción del número de regiones de 22 a 14. Aquitania, que integra los tres territorios de Ipar Euskal Herria se mantiene como está.
«Nuestra organización territorial ha envejecido y los estratos se han acumulado, es hora de simplificar y clarificar», explicó Hollande, que optó por anunciar esta reforma mediante un artículo publicado el martes en los periódicos regionales. La principal medida es reducir el número de regiones francesas, de 22 actualmente a 14, y aumentar sus poderes.
El secretario de Estado de la Reforma Territorial, André Vallini, estimó en 10.000 millones de euros los ahorros que generará de aquí a cinco o diez años esta reorganización administrativa.
Sus grandes líneas están lejos de ser aprobadas unánimemente, incluso dentro de la mayoría parlamentaria.
El proyecto de ley de la reforma del mapa regional se adoptará en Consejo de Ministros el día 18 para su tramitación en el Senado y en la Asamblea Nacional francesa en julio. También se pondrá sobre la mesa otro proyecto de ley sobre la transferencia de competencias. La reforma contempla la desaparición para 2020 de los consejos generales departamentales.
Hollande explicó que los recursos de las actuales regiones «ya no se corresponden a sus competencias» y aseguró que las nuevas que surjan de la reforma dispondrán de mayor responsabilidad en ámbitos como el empleo, la educación o el transporte.
Además de Aquitania se mantendrán intactas Nord-Pas de Calais, Île-de-France, Bretaña y País del Loira, Provenza-Alpes-Costa Azul y Corsica.
La Alta y la Baja Normandía se fusionarán, al igual que lo harán Picardía con Champagne-Ardennes, el Centro con Poitou-Charentes y Limousin, Lorena con Alsacia, Borgoña con Franco-Condado, Auvergne con Rhône-Alpes y Midi-Pyrénées con Languedoc-Rousillon.
El primer ministro, Manuel Valls, descartó celebrar un referéndum sobre el nuevo modelo territorial, porque a su juicio se convertiría en un plebiscito sobre Hollande. «Se contestaría a otra cosa», dijo Valls, quien indicó que el nuevo mapa «debe preservar la unidad del país, de la nación, de la República».

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