GARA IRUÑEA
OSASUNA

El Gobierno navarro insta al club a cumplir la ley

La ley foral del deporte marca que tanto la comisión gestora como el nuevo presidente se elegirán por sorteo entre sus socios, a diferencia de lo que pretendía la entidad rojilla de escoger ellos mismos a sus directivos.

El Gobierno de Nafarroa ha instado a Osasuna a cumplir la ley foral del deporte para formar la comisión gestora que dirigirá el club rojillo desde la dimisión del presidente Miguel Archanco, prevista para mañana, hasta que se elija un nuevo mandatario, sin escogerla la entidad, sino por sorteo entre sus socios.

Archanco y toda su junta directiva tienen previsto oficializar su dimisión mañana después de presentar a la Hacienda foral el plan de viabilidad solicitado por el Gobierno navarro para adecuar la devolución de la deuda, de unos 40 millones de euros, al nuevo escenario del club después del reciente descenso a Segunda División.

La dimisión al completo de la junta directiva y un vacío en los estatutos de Osasuna obligan al club a cumplir la ley foral del deporte, que marca que la comisión gestora hasta el nuevo presidente se elegirá por sorteo entre sus socios, a diferencia de lo que pretendía la entidad de escoger ellos mismos la gestora.

Archanco, abocado a dimitir al quedarse sin apoyos en la mayoría de los estamentos del club, decidió convocar para el día 20 una Asamblea general extraordinaria en la que el único punto del orden del día es la autorización de elecciones a la presidencia. Sin embargo, el todavía presidente de Osasuna anunció el 29 de mayo que dimitiría el día que entregue a la Hacienda foral el plan de viabilidad, mañana, por lo que ya no acudirá a la Asamblea del próximo día 20.

El Gobierno foral remitió un comunicado a Osasuna, a nombre de Archanco, en el que le recordaba que no puede formar la comisión gestora como pretendía, integrada por empleados del club, sino de acuerdo a un decreto foral de 2003.

Así lo corroboró ayer tras la sesión de gobierno el consejero de Políticas Sociales, Iñigo Alli, quien explicó que «los estatutos de Osasuna no contemplan una dimisión en bloque de la junta directiva y la creación automática de una junta gestora».

Alli señaló que el informe que han enviado a Osasuna no responde a ningún requerimiento, sino que obedece a la «preocupación y sensibilidad» que tiene el Ejecutivo «por una institución como Osasuna».

«Se ha enviado un informe para que se sepa cuáles son los resortes legales y normativos que competen a todos los clubes», indicó Alli, quien añadió que como consejero está obligado a cursar esta petición a Osasuna porque, de lo contrario, «sería prevaricar».

Alli también explicó que Osasuna debe someterse a la ley foral y, entonces, ante la dimisión en bloque de su junta directiva y el vacío en sus estatutos debe formar la comisión gestora «a través de un sorteo entre los socios», o bien podría «modificar los estatutos, que aún está a tiempo a través de una asamblea extraordinaria».

«Sin respuesta de Archanco»

El consejero afirmó que no han recibido «ninguna respuesta» por parte del todavía presidente de Osasuna, pero apeló a la «sensatez de los gestores del club» para cumplir «las leyes de la Comunidad foral».

Al preguntarle por si cinco socios anónimos del club son los interlocutores adecuados para abordar la gestión de Osasuna -como negociar con la Hacienda foral la devolución de la deuda-, incidió en que debe cumplirse la ley y señaló que no pueden hacer «ninguna declaración» sobre la situación y el futuro del club hasta que Hacienda no reciba el plan de viabilidad solicitado hace tres semanas.