Y la película de Ralph Fiennes tampoco la vuelve visible

Segundo largometraje de Ralph Fiennes como realizador, faceta en la que sigue sin convencerme, tras su pretenciosa actualización de la tragedia clásica de Shakespeare «Coriolanus». Esta vez no adapta ningún texto clásico, sino un libro biográfico de Claire Tomalin sobre la figura histórica poco o mal conocida de Ellen Ternan, a la que de forma familiar llamaban Nelly. Esta mujer estuvo a la sombra de Charles Dickens, de quien fue protegida y amante dentro del más puro anonimato entre los años 1857 y 1870.
Si el título original no engaña lo que uno cree que va a ver es la reivindicación de tal mujer, relegada a un segundo plano en su relación con el famosísimo escritor. Se puede comprender que en su época tuviera una existencia eclipsada, pero al sobrevivir al genio por ser mucho más joven hubo tiempo de sobra para que saliera a la luz. En mi opinión la película de Ralph Fiennes no hace nada por corregir esa injusticia, ya que ella era una actriz a la que Dickens dirigió por primera vez en el montaje teatral de una obra de su amigo Wilkie Collins. Y si tuvo o no tuvo talento para la interpretación nunca se llegó a saber a ciencia cierta.
Esa es una incógnita que Fiennes no se molesta en despejar, sino más bien al contrario, teniendo en cuenta la elección de una actriz tan poco relevante como Felicity Jones para encarnar a Miss Ternan. La pobre apenas consigue dar réplica a Fiennes en los diálogos que comparten, dejando traslucir que le interesa más el personaje de Dickens, el cual por esta vez no necesitaba tanta atención como de costumbre.
El actor principal se dirige a sí mismo en busca del constante lucimiento, recreándose en el postrero periodo dickensiano, cuando el escritor daba giras haciendo lecturas públicas de sus obras. A ellas les dedica largos e interminables pasajes en «The Invisible Woman», para regocijo de quienes dominen el inglés y puedan disfrutar de la versión original. A la Ternan incorporada por Felicity Jones no le queda otra que ser una oyente más oculta entre el público.
Moreno y Lisci, dos trayectorias de menos a más en Osasuna

«Elektronika zuzenean eskaintzeko aukera izango dugu orain»

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA
