Europa vuelve a ser el objetivo
Valverde tiene en mente la previa de la Champions pero focaliza su prioridad en la Liga para que «ser cuartos no sea una excepción».

Puntuales. Bajo un pertinaz sirimiri ladeado, agradecido en pleno julio por una extensa plantilla de 33 jugadores -faltó Iraizoz, griposo-, con Ernesto Valverde a la cabeza y por tanto receptor de los primeros calurosos aplausos de unos aficionados, la mayoría tan jovencitos como exaltados, que reciben al equipo en su estreno sobre el envidiable verdor de Lezama. Gritos de ánimo al `capi' Gurpegi para que sus maltrechas rodillas aguanten estoicas una batalla más, un audible `ongi etorri' a Borja, Viguera, el nuevo, y único fichaje, confidencias nerviosas entre los cachorros Unai López y Bustinza camino de quién sabe si la gloria... Primeras fotos de grupo, el mister con los nuevos, primeras carreras, coloridas cartulinas en la grada en la que lo mismo se pide la camiseta a `Gurpe' que se da la bienvenida a Viguera. Rondos con el balón, más balón, y más, estiramientos, y a la ducha.
El Athletic está en casa. Con exceso de equipaje, muchas ganas y unos objetivos muy claros que dibujó minutos después el capitán de esta ilusionante singladura que ayer zarpó. «No es decir una mentira que la temporada será complicada. Pero también es un reto, un desafío, demostrar que podemos con todo, aunque eso nos limite en alguna competición. Me gustaría luchar por unas posiciones parecidas -a las del exitoso curso pasado- que dan acceso a Europa, y no que el ser cuartos sea una excepción», trazó las metas un Txingurri al que hay que agradecer que no tirara del recurrente `partido a partido' o las excusas típicas y fuera sincero al marcar un objetivo europeo que a estas alturas ni siquiera el presidente Josu Urrutia se atreve a mentar. Europa debe volver a ser la Ítaca rojiblanca.
Hay que reconocer al técnico gasteiztarra su sinceridad, y de la misma manera que al hacer balance del pasado curso ya avisó semanas atrás que «el año que viene será difícil» y muy complicado repetir logros, ahora no muletee con respuestas de manual y sea claro qué quiere de este Athletic: «La Liga es el objetivo de esta temporada, es lo que nos alimenta. La que te dice qué es el equipo. Lo otro puedes pasar la eliminatoria o no, tener un buen día o no», fijó la hoja de ruta de los suyos, que tendrá una inevitable previa de Champions a mediados de agosto, ilusionante, un premio más que goloso, pero que se juega a una sola carta. Ese todo o nada está en su mente y en la de todos. Y quiere llegar con el engranaje a punto, con el plantel metido en una dinámica de jugar un partido cada tres-cuatro días. Porque como avisa Valverde, «en cuanto esto empiece a rodar, ya no se para».
Cedidos: Saborit, Ramalho, Raúl
No le preocupa el posible rival. Arsenal o Nápoles, probablemente ni en pintura, pero «cualquiera que toque será complicado, para nosotros y para ellos también». A finales de mes subirán al avión dirección al stage austríaco, donde seguramente les espera algún partido más de preparación de los anunciados, y alguno más a su vuelta a Bilbo. Será una pretemporada intensa y con la mente puesta en el 19-20 de agosto, ese primer choque europeo.
A esa estancia centroeuropea, el entrenador rojiblanco se llevará a buena parte de los que ayer se ejercitaron en Lezama. No está entre ellos Ander Herrera, al que de manera elegante Ernesto Valverde le dio las gracias y le dijo aquello de buena suerte. «Absolutamente no. Cuando acabamos la temporada no pensaba que se fuera a ir, con sinceridad. Pero así son las cosas», contestó cual gentleman.
Habida cuenta de que «tenemos soluciones en el equipo» para cubrir ese puesto, Txingurri abre el abanico a los Unai López -al que quiere ver «de una manera más profunda» para decidir si se queda o si sigue en el filial, aunque todo apunta a lo primero-, Ruiz de Galarreta, Aketxe, De Marcos, sin descartar a Muniain o el propio Viguera, y sin olvidar a Beñat. «Me gustaría que pudiera jugar más, supongo que a él más, pero dependerá de su rendimiento, de cómo se pueda acoplar a las posibilidades del equipo. Se le abre una puerta ahí, si jugará o no ya veremos. Tendrá que luchar con todos», se explayó sobre el jugador de Igorre.
El de Viandar de la Vera, con 34 hombres a su disposición ahora -«no hay en mente que nadie más se incorpore»-, dejó claro que se quedará con un vestuario de 23-24 jugadores, no más. Saborit, Ramalho y Raúl saldrán cedidos, avanzó sus primeros descartes; Iñigo Pérez, «ya veremos», apuntilló. Aurtenetxe seguirá y competirá con Balenziaga por el lateral diestro.
Las dudas están arriba, en el `9'. Acumula cinco puntas, demasiados. «Si contamos con todos, lo veremos en la pretemporada. Hay que buscar equilibrio en todas las líneas», y hasta ahí pudo contar. Entre ellos está el fichaje Viguera, al que, irónico, respondió, «después del primer entrenamiento no le veo en ningún sitio....». Luego lo valoró: «Nos puede aportar algo diferente, no tiene un perfil como lo que tenemos, es hábil, en el área se crea ocasiones él mismo, es bastante certero en la finalización... Era una posibilidad asequible y ojalá nos ayude», dijo.
Hasta el viernes, prácticamente sesiones de mañana y tarde. El sábado, primer `bolo' en Getxo. El balón echa a rodar... Entre sirimiri. Buen preludio.
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