Cartas boca arriba
El autor nos da algunas de las claves para entender la polémica creada a raíz de la posible prohibición del FRIC. En lo deportivo, se congratula de la batalla entre los pilotos de Mercedes.

Con esta, Rosberg brinda una más que deseada victoria a Mercedes en su circuito, su cuarta de la temporada. Seguramente el guión soñado por la dirección de Mercedes contenía el doblete, algo que esta vez no ha sucedido. En cualquier caso, dos Mercedes en el cajón y podium completo de motor Mercedes es un muy buen resultado en casa.
La victoria de Rosberg ha sido esta vez bastante cómoda, a pesar de no tener disponible el sistema FRIC, del que de repente tanto se habla desde hace pocos días. Hamilton ha protagonizado una destacable remontada desde atrás, pero en la fase final no ha sido capaz de adelantar a un Bottas muy centrado, que no ha cedido ni una sola oportunidad a Hamilton. Es el tercer podium consecutivo del joven finlandés; demuestra una vez más que Williams acertó de lleno con él, un piloto talentoso que esperemos dé mucha guerra en los próximos años.
La prohibición del FRIC (Front to Rear InterConnected suspension) es algo que antes o después iba a suceder. El FRIC no es algo nuevo, se trata de una herramienta que varios de los equipos llevan desarrollando desde 2008-2009. Es un sistema pasivo bastante complejo, con el fin de asemejarse a una suspensión activa. El FRIC conecta las suspensiones delantera y trasera entre sí hidráulicamente, con el objetivo de mantener la altura del coche lo más constante posible en situaciones con alta dinámica, manteniendo así la aerodinámica del coche a un nivel más óptimo.
La FIA entiende en este momento que el FRIC rebasa en algunos casos los límites de la norma que prohibe elementos aerodinámicos móviles, entendiendo el coche entero como elemento aerodinámico móvil. Efectivamente, equipos como Lotus y Mercedes disponen de sistemas FRIC muy evolucionados, que se asemejan mucho a una suspensión activa. Los sistemas activos de suspensión están prohibidos por reglamento.
Parece ser que un grupo de equipos, entre los que se encuentra McLaren, ha impulsado esta prohibición. En realidad la prohibición entra en 2015; la FIA indicó la semana pasada que en caso de haber acuerdo unánime entre equipos, el FRIC se mantendría legal para el resto de 2014. En caso de no haber unanimidad, el sistema se mantiene legal durante 2014, pero con el riesgo de impugnación de resultado en caso de reclamación por parte de otro equipo. La realidad es que no ha habido acuerdo entre equipos; ahora la cuestión es si alguno de los equipos se atreve a seguir usando el FRIC, arriesgando la impugnación.
Algunos equipos como McLaren, Red Bull y Toro Rosso se han apresurado en anunciar que no lo usan a partir de Hockenheim. El sentido común y la experiencia sugieren que lo normal sería que todos los equipos que disponen de FRIC dejen de usarlo a efectos inmediatos. Pero si estamos hablando de F1, nunca se sabe. Algo que no me parece normal es que la FIA decida cambiar las reglas en mitad de la temporada, como se hizo el año pasado con los neumáticos, o como se hizo con los difusores soplados, con los amortiguadores de masas o con los neumáticos Michelin con huella ancha de contacto.
La F1 es una competición donde si quieres coseguir resultados debes buscar los límites de las normas constantemente, por eso creo que cambios tan bruscos de normas van en contra del espíritu de la competición. Por otro lado, creo que el seguidor agradecería un mínimo de constancia de reglas durante algunos años. Este tipo de cambios no ayudan a la F1 como deporte, dado que generan confusión adicional al seguidor.
Este triunfo de Rosberg lo deja con 190 puntos encabezando el campeonato. Hamilton se encuentra detrás a solo 14, mientras que el resto se encuentra prácticamente a un abismo. En teoría muchas cosas son posibles aún, pero en realidad el mundial es cosa de dos.
Lo bonito de este campeonato es que llegada la mitad de temporada, la batalla interna de Mercedes sigue abierta al 100%. Uno de los principales motivos de esta situación es la política interna del equipo Mercedes en cuanto a transparencia de datos entre los dos lados del garaje. Esto es lo que produce que la batalla pueda decantarse hacia cualquiera de los lados.
Hamilton y Rosberg han sido compañeros de equipo en karting y en otras categorías inferiores, donde Hamilton normalmente se llevaba la palma. En karting apenas se usan datos, ni hay paradas en boxes, ni la temperatura de frenos es tan relevante, ni hay energía disponible en forma de botón de boost. En karting, si uno dispone de un tipo de ventaja con el setup de tu vehículo, el resto normalmente no va a poder verla. En cambio hoy en día, sobre todo en F1, la cantidad de datos que maneja cada equipo es enorme.
Cada coche dispone de alrededor de 150 sensores, que pueden producir una media de 20MB de datos por vuelta a través de telemetría. Un equipo puede llegar a almacenar una media de 15GB de datos por coche durante un GP completo de viernes a domingo. Es muchísima información que procesada debidamente puede descrifar las claves de un setup concreto. Esto hace que dentro de un equipo como Mercedes sea prácticamente imposible para un piloto esconder sus cartas.
El mismo Hamilton se aprovechó de una situación parecida en 2007, cuando tenía a Alonso de compañero en el garaje. Gracias a un análisis orientado de datos, Hamilton fue capaz de «ver» las armas con las que Alonso conseguía ser tan rápido. Sin datos, Hamilton seguramente no habría podido batir a Alonso con tanta frecuencia en 2007. Las cartas quedan por tanto boca arriba.
O dicho de otra manera, cuanto más esfuerzo invierta uno en analizar los datos del compañero de equipo, más probabilidad tendrá de descubrir sus cartas. En este aspecto, en dedicación al análisis de datos es difícil superar a Nico Rosberg.

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