El «otro» Camino de Santiago
Cientos de vascos y extranjeros se calzan las botas de montaña y se colocan la mochila para hacer uno de los caminos más bonitos de las rutas del Camino de Santiago: el Camino del Norte. Conocido por su dureza, este camino añade un «plus» al viaje, gracias a la espectacularidad de las vistas y la belleza de los pueblos que lo recorren. El número de peregrinos que pasan la noche en los pueblos costeros de nuestro territorio incrementa año tras año, y localidades como Gernika o Deba se han visto obligadas a abrir un albergue especializado en estos viajeros.

Muchas son las razones que hace que durante el año la costa vasca reciba miles y miles de visitantes. El Camino del Norte es una, ya que está poniéndose de moda como alternativa al camino rural. Este Camino del Norte, llamado así por los miles de peregrinos que durante el verano principalmente recorren la costa vasca para disfrutar del camino que los llevará a Santiago de Compostela, es uno de los principales atractivos que ofrece el camino hasta la ciudad galega a todos los peregrinos. A diferencia del camino que se realiza por la zona interior del territorio, esta ruta goza de unas de las mejores vistas a poder ver en todo el Estado español. Las playas, la montaña y el mar hacen de este camino una maravilla para todos los amantes de la montaña o los viajes. Cada día son más los peregrinos que escogen este camino, debido a la espectacularidad de sus alrededores y la diversidad de la fauna y flora de la que se puede disfrutar.
Se le llama «Camino del Norte» a todo el recorrido por la costa cantábrica que empieza desde Irun hasta la capital de Galicia. Es una curiosa forma de realizar el Camino de Santiago, pero desde una perspectiva más costera y marítima. Muchísimos hostales, campings y hoteles acompañan al camino, pero lo más habitual es que aquellos que caminan día tras día en dirección a la capital galega, pernocten en un albergue especializado o acomodado para los peregrinos. Son el mejor sitio para pasar la noche -si es que realizamos el camino-, ya que el precio es el más asequible comparando con cualquier otro alejamiento (rondan los cinco euros por noche; o en algún caso es gratuito). Además, aquellos que hacen el camino gozan en estos albergues de un ambiente «viajero», donde todos los que pasan juntos la noche tienen el mismo fin u objetivo. En definitiva, un ambiente casi «familiar», donde los alojados comparten experiencias acerca del Camino de Santiago y los lugares emblemáticos de éste.
Los servicios que en este camino podemos encontrar amplían su oferta año tras año. Claro ejemplo es el nuevo albergue para peregrinos de Deba. Abrió sus puertas el pasado 14 de julio, debido a la gran demanda que existía en este sector en el pueblo. «Viendo que el número aumentaba año tras año, vimos la necesidad de abrir un nuevo albergue», nos comentó Paco Salegi, trabajador voluntario del albergue de Deba. También señaló que el número de visitantes que recorren la costa vasca con el fin de llegar a Santiago de Compostela incrementa año tras año, y de una manera considerable. Si por ejemplo «en el año 2004 pasaron por Deba 200 peregrinos», en el 2013 «se acercaron alrededor de 8.700 personas que recorrían el Camino de Santiago». El albergue, tiene capacidad para 56 personas y ocupa el primer y segundo piso de la estación de trenes del pueblo. «Nos dimos cuenta que el primer y segundo piso de la estación de ferrocarriles estaba vacía y en mal estado; por eso elegimos este sitio para utilizarlo como albergue», concretó Salegi. Perfecto para pasar una de las noches del viaje, sin tener que hacer un desembolso considerablemente cuantioso. Además, los pueblos que se extienden a lo largo de esta ruta del norte, son un aliciente más para animarse a ponerse las botas y coger la mochila: «El Camino de Santiago es diferente; y el camino de la costa es precioso. Jaizkibel, Zarautz, Orio, Zumaia... Todos estos pueblos son muy atractivos», añadió Salegi.
Está claro que cada vez son más los peregrinos que se animan a llegar a Santiago por nuestro territorio. Es por ello, que localidades de la costa estén abriendo nuevos albergues para acoger cada vez a más visitantes. Al igual que en Deba, en Gernika acaban de abrir un nuevo albergue dirigido a los peregrinos, que estará a disposición de todos los visitantes durante el mes de agosto. Con la ayuda de La Asociación de Amigos del Camino de Santiago, el Ayuntamiento ha cedido a esta organización el gimnasio de la escuela pública Allende Salazar para poder ofrecer alojamiento, duchas o microondas para todos los allegados. Este albergue, que tendrá capacidad para 35 personas, abrió sus puertas el pasado 30 de julio, y estará a disposición de los peregrinos hasta el 31 de agosto.
Al igual que Deba, por Gernika fueron cientos los que pasaron dirigiéndose a Santiago de Compostela. Unas 3.900 personas visitaron el pueblo el año pasado, y se espera que este número incremente durante este mes de agosto.
Observando que son miles los que se acercan a nuestra costa, el gasto que hacen en nuestro territorio es una de las entradas económicas más importantes del año para muchas localidades costeras. Salegi nos comentó que habían calculado que más o menos «cada peregrino se gasta 30 euros al día, una importante cantidad para los pueblos de la costa de Euskal Herria». De esta manera, pueblos como Deba o Gernika reciben grandes cantidades de dinero en sectores como pueden ser el hostelero.
Otro aspecto que Salegi subraya, es la oportunidad que da este camino de transmitir a los visitantes la cultura vasca, además de ofrecerles todo lo posible para que estén cómodos. «Los visitantes pueden ver y aprender qué somos los vascos, cuál es nuestra cultura y nuestras costumbres. Y creemos que eso es importante», nos comentó. Aprender una nueva cultura o unas nuevas costumbres son un aliciente más del camino, y puede llegar a ser muy enriquecedor para todos los que aterrizan en los pueblos costeros.
Procedencia múltiple
Podemos encontraremos con personas de sitios muy diferentes del planeta durante el largo recorrido por el norte. Prácticamente la mitad de los que se alojan en nuestros pueblos son extranjeros. «La mitad de los que vienen son franceses y alemanes, pero también vienen australianos, japoneses o brasileños», señaló Salegi.
Además, el motivo por el cual miles de peregrinos se animan a recorrer el Camino de Santiago es muy diferente. Algunos lo hacen por razones religiosas o porque consideran el camino como un «viaje espiritual». Otros porque les gusta conocer nuevos lugares emblemáticos y otros porque les apasiona el deporte, y caminos como este son un gran «objetivo físico».

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