Del trofeo de la Galleta al galletazo
Pésima imagen de los armeros ante su público en un partido nada amistoso plagado de faltas.

EIBAR 0
ALAVÉS 4
Los jugadores del Eibar escucharon su nombre de boca del speaker y fueron recibidos uno a uno entre aplausos en la presentación ante su ilusionado público. Risas cómplices, rostros de felicidad entre los hombres de Gaizka Garitano, a los que esa falta de tensión le pasó factura, tanta como un sonrojante 0-4 con el que el vecino al otro de la A-1, el Alavés, les bajó del cielo de Primera y sembró muchas dudas entre los armeros. Mal, muy mal partido de los locales en un choque con todas las palabras, porque de amistoso no tuvo nada, tanto que en las postrimerías del encuentro los capitanes de ambos conjuntos se llevaron sendas cartulinas amarillas. Y todo porque los alaveses se lo tomaron muy en serio, mordieron en cada jugada hasta la literalidad de la palabra y golearon a un Eibar sin ideas y que se quedó con un hombre menos al inicio de la segunda mitad por méritos propios.
Alineó Garitano de inicio a tres de sus siete fichajes, Ángel en punta derrochando ganas y kilómetros pero sin acierto, Dani Nieto que pasó sin pena ni gloria y fue expulsado por un codazo a un rival, y Abraham. Un once que, avanzó luego, será previsiblemente en el que se mida a la Real Sociedad.
Tan relajados salieron los guipuzcoanos que a los cuatro minutos el Alavés ya dispuso de un penalti que Tejera envió al poste, el balón rozó la nariz del portero Irureta y el propio alavesista anotó, si bien el árbitro lo invalidó al no ver que había tocado al guardameta. No importó, el Alavés siguió mandando, por iniciativa y agresividad, ante un Eibar que no daba dos pases seguidos y se veía incapaz ante la presión alta babazorra.
El Eibar perdía por lesión a Bóveda y al poco Sangalli se sacaba un golazo tras robar la cartera a Lillo. Justicia para un Alavés intensísimo, que `cosió' a patadas las espinillas eibartarras, dejando clara su disposición nada amistosa. Reaccionó al gol el Eibar y en el 41 la tuvo Capa, pero Manu le sacó la vaselina, y aun así, el Alavés tuvo el segundo a cabezazo de Galán.
Garitano: «Ha sido una feria»
En la segunda mitad era de esperar la reacción armera, pero no fue más allá de querer saldar cuentas por las continuas faltas rivales del primer tiempo. A los pocos segundos, codazo de Dani Nieto a un contrario y a la calle. Con uno menos, los locales fueron a peor, aunque Ángel pudo haber empatado si llega al balón de Capa. Y de la posible igualada, al 0-2, tras perder la pelota Añibarro en banda, no llegar a cotar el centro Abraham y anotar a placer Galán. Cuatro minutos después, golazo, el tercero, de Juli, tras una gran jugada alavesista de banda a banda.
Goleada que certificó Manu Barreiro en el 84 al salvar el fuera de juego tirado por una descosida defensa eibartarra. 0-4, amarilla al local Iriarte por una feísima entrada y final de un choque nada amistoso, que se saldó de la peor manera para un Eibar que venía de ganar el trofeo de la Galleta en Aguilar de Campoo y ante su fiel hinchada se dio todo un galletazo.
Tropezón y mala imagen que Gaizka Garitano se tomó con muchas dosis de ironía y en sala de prensa dio la impresión de querer morderse la lengua. Calificó el choque de «pachanga», de «feria» y llegó a decir que «no ha servido para nada», sin querer entrar a valorar la imagen dada por sus jugadores, con los que seguramente no tenía que estar nada contento. Ante los periodistas quiso pasar página cuanto antes, que el 0-4 dañara lo menos posible y para ello sostuvo que «no nos afecta para nada, este partido no da puntos ni trofeos» y repitió que «a partir de mañana a seguir entrenando». El técnico eibartarra también se refirió a lo «nada» amistoso del encuentro y señaló a algún jugador rival como causante de esa dureza final. «Todos nos conocemos», dejó caer.

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