20/08/2014

La cerveza La Salve se presenta a pie de txosna

La cerveza La Salve se presentó en sociedad hace pocas semanas en Bilbo pero ayer lo hizo en Aste Nagusia. Eligió la txosna de Uribarri, a la que le unen lazos históricos, para efectuar una sencilla cata.

A.G. BILBO
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La cerveza La Salve disfruta de su primera Aste Nagusia -y según uno de sus promotores, Jon Ruiz- está teniendo una buena acogida entre los habituales de esta bebida no solo en el Botxo y Bizkaia, sino en lugares como Madrid, Barcelona, Dinamarca y Suecia. Ayer, en la txosna de Uribarri, barrio con el que le unen lazos históricos pues la fábrica de la que fue empresa familiar de los Pérez-Yarza estuvo asentada de 1886 a 1978 en sus proximidades, efectuaron una cata, dirigida por el experto gastronómico Aritz Bilbao.

Quienes han recuperado esta marca cuentan con la colaboración de sus promotores del siglo XIX, quienes les han cedido su recetario para que lo adapten a los gustos del siglo XXI. Aseguran que desean modernizar el producto «pero manteniendo la esencia y la historia que hacen a cervezas La Salve única». Ruiz cree que es un producto «atractivo» que irá ganando terreno en el campo de las «cervezas auténticas», aquellas alejadas de procesos industriales intensivos

Esta iniciativa empresarial, avanzó Ruiz, pretende poner en marcha en el plazo de año y medio una planta para la producción de sus cervezas en la nueva isla de Zorrotzaurre, para lo que mantienen contactos con las instituciones. Sería, explicó, una microcervecería en un primer momento -en 2015- y un año después se pondría en marcha el Espacio La Salve, «una fábrica concebida como lugar de encuentro gastronómico, social y cultural».

La Salve, añadió Ruiz, prevé invertir tres millones de euros en los próximos cuatro años, crear una veintena de puestos de trabajo y lograr una facturación de 14 millones de euros.

«Carácter auténtico»

Uribarri fue el lugar elegido para la primera cata ante el público. Es, por cierto, una de las comparsas que oferta el primer producto de la marca, La Salve Bilbao Original, junto a Mamiki y Piztiak. Las decenas de personas que se acercaron supieron por boca de Bilbao las características de esta cerveza, que no se pasteuriza en su proceso de elaboración y a la que tampoco se le inyecta carbono. Al frente de su producción está el maestro cervecero Alberto Pacheco.

Sus impulsores creen que Bizkaia necesita una marca de cerveza «cercana, de la tierra, emulando lo que ocurre en otros lugares». Por ello, esa primera cerveza más oscura que las lager, pues se trata de una ale, «con mayor fermentación que las lager, cuatro semanas frente a una», y sabor afrutado.

Algunos de los curiosos que se acercaron a degustarla confesaron que les había gustado el sabor. Otros no la encontraron tan atractiva para sus apetencias, aunque agradecieron el detalle de sus promotores por la cata pública.