13/09/2014

FRANNY MCARDLE
Portavoz Cairde Na Héireann (Sinn Féin)

Franny McArdle es el portavoz de Cairde na hÉireann (Amigos de Escocia, en gaélico), rama escocesa del Sinn Fein desde hace más de seis años. Taxista de profesión para alimentar a sus siete hijos, es la voz nacional de la organización, en cuya sede de la calle Gallowgate de Glasgow atiende a GARA. Explica los problemas específicos de su comunidad y ve que la independencia como un paso primero, pero grande, para resolverlo, para vivir mejor.

«En el año 2014 ningún pueblo debería ser gobernado por otro»
Aitor AGIRREZABAL EDIMBURGO
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El independentismo escocés tiene mil caras. Desde quienes apuestan por ser nuevo Estado pero manteniendo a la reina Isabel II hasta quienes confían en un cambio radical mediante la independencia. Entre estos últimos, la comunidad irlandesa a la que representa McArdle.

¿Cuál es la labor de su organización en Escocia?

Somos una organización política, parte del Sinn Féin. Como tal, representamos el sentir republicano de la población irlandesa en Escocia y luchamos por sus derechos. La organización se creó hace diez años después de debatirlo con republicanos de Escocia e Irlanda. Antes existían varias organizaciones, pero no un movimiento tan amplio como este. Desde aquí luchamos por la unidad de Irlanda.

¿Acepta Escocia el ideario republicano?

Es duro (sonríe). Uno de los motivos por los que creamos la organización fue porque no éramos reconocidos. Existe un evidente racismo anti-irlandés. Es un problema de la sociedad escocesa, es sectaria. Realizas un discurso sectario y no pasa absolutamente nada. Todavía hoy día se pueden leer ofertas de trabajo que especifican que no contratarán a gente irlandesa.

¿Puede un «Yes» cambiar esto?

Una victoria del Sí no va a cambiar nada de inmediato. Creemos que la gente, la sociedad, puede ir cambiando, y la independencia es un primer paso.

¿Participan directamente en la campaña?

No lo hacemos como organización, debido a que Yes Scotland pidió expresamente al Sinn Féin que no lo hiciésemos. Sin embargo, lo hacemos a nivel individual. La campaña es realmente positiva, hace dos meses parecía imposible, pero son muchísimos los que han pasado de votar en contra a votar a favor de la independencia.

Y lo hacen sin formar un partido político...

No existe ningún partido político como tal, sí organizaciones políticas. Pensamos en ello, pero hace dos años se decidió que no era el momento adecuado. Como organización nuestro trabajo es construir comunidad, ser más fuertes.

¿Podría esto cambiar también en una Escocia independiente?

Pienso que toda la política, en general, cambiará en Escocia. SNP puede seguir en cabeza, pero nosotros nunca apostaremos por un partido capitalista y sectario como el SNP. Tampoco votaremos por los tories, evidentemente, y pese a que los laboristas defienden ser un partido de clase, hace tiempo que dejaron de serlo. Ningún partido en la actualidad defiende los intereses de la comunidad irlandesa y es por ello que no acostumbramos a participar.

Sin embargo, lo harán el día 18 y será para votar «Yes»...

Sin duda. Muchísima gente que no vota en elecciones votará en el referéndum. La participación en las generales suele rondar el 55%. Para el referéndum se ha registrado el 97% del censo con derecho a votar. Entre ellos, la mayoría de los irlandeses. No vamos a votar por el SNP ni por su campaña, vamos a votar por la independencia.

¿Ve posible un referéndum por una Irlanda unida?

Por supuesto. Sinn Fein está luchando por que haya un referéndum en el norte. Se debe acordar con los unionistas. Queremos un referéndum para tener una sola Irlanda. Tengo muy claro que el norte votaría por ello. Más allá de la cuestión nacional, hay que mostrar los beneficios de una Irlanda unida. No hay beneficio en dos divisas, en dos servicios públicos...

¿Ayudaría un Sí en Escocia?

Necesariamente tendría un efecto. Creo que más gente se sumaría. Es decir, los motivos sociales, económicos o identitarios no cambiarían, pero sí el ánimo y el refuerzo positivo que supone ver una Escocia independiente. Hay que salvar la educación, la salud también en los servicios públicos... y ya vemos que eso no se consigue como parte del Reino Unido.

Se han cumplido 20 años del alto el fuego del IRA...

Yo he sido un fuerte defensor del IRA, de su lucha, pero ahora soy un fuerte defensor de la vía política. Es el camino que hemos escogido. Desde 1994 se nos han abierto las opciones de afrontar la política, incluso de estar en el gobierno. Es el camino para ver una Irlanda unida.

¿El referéndum puede influir también en Euskal Herria?

No lo sé exactamente. Igual que nosotros, Euskal Herria, Catalunya, Palestina... son pueblos con derecho a ser reconocidos, nadie nos lo puede negar. En el año 2014 ningún pueblo debería ser gobernado por otro pueblo.

IMPACTO. «Una victoria del Sí necesariamente tendría efecto sobre Irlanda, creo que más gente se sumaría. No cambiaría los motivos para la unidad de Irlanda, pero sí daría ánimo y refuerzo positivo»