Kike DE PABLO
Alpinistya
BOBADAS ALPINAS

Ajedrez

Como en cualquier actividad especializada, el alpinismo y/o la escalada en general engloban un gran número de practicantes organizados en una pirámide de excelencia. En lo alto, vértice, se encuentra la élite, los practicantes de la montaña de extrema dificultad/riesgo; necesariamente unos pocos.

Pero el tiempo pasa, y lo que antes era montañismo extremo hoy día es  escalada clásica, bien que difícil. El grupo de rescate de la gendarmería de montaña de Chamonix (conocido como PGHM), se ha visto obligado a lanzar una severa advertencia ante la «intolerable sobrefrecuentación del refugio de Leschaux», pequeño refugio de 12 plazas al pie de la cara norte de las Grandes Jorasses, y ante el riesgo de innumerables cordadas en las mismas vías de escalada.

A pesar de ser necesaria una reserva previa, hasta más de treinta personas, sin equipo de vivac ni reserva, se están presentando esta primera quincena de septiembre con pretensiones de escalar en la mítica pared norte, al parecer en muy buenas condiciones. Se habla de hasta 10 cordadas a la vez en la emblemática MacIntyre-Colton, en tiempos uno de los «cocos» del macizo.

Un pensamiento para el guía de montaña  de Niza, Hervé Gourdel, secuestrado y decapitado mientras hacia montaña por el macizo de Djurdjura, en la Kabylia Argelina, en compañía de conocidos franco-argelinos y locales. No más –ni menos– que uno de los centenares de miles de muertos provocados por el gigantesco tablero de ajedrez geoestratégico que constituye el Oriente Medio. Y lo que nos queda por ver.