Arnaitz GORRITI
Laboral kutxa baskonia Derrota en el estreno liguero en el Palau Blaugrana

Hay esperanza si se logra corregir la debilidad defensiva de los pívots

A pesar del mal partido de Heurtel y el desacierto en los triples, los de Marco Crespi aguantaron el primer tirón azulgrana y tuvieron al Barcelona a tiro hasta casi el final. Entre las mejores noticias, destacaron los detalles de Kim Tillie y sobre todo Davis Bertans.

BARCELONA 87

LABORAL KUTXA BASKONIA 65

Sigue habiendo mucho quehacer para Marco Crespi y sus discípulos. Laboral Kutxa Baskonia ofreció una imagen mucho mejor que en la Supercopa, pero volvió a sucumbir ante el Barça. Con todo, la diferencia real fue menor que el 87-65 final.

Pese a taras coyunturales como el pésimo día en el triple 1 de 10 por 10 de 13 del Barça- o el mal partido de Heurtel, hubo varias cosas positivas. El movimiento de balón estuvo bien y Tillie, por ejemplo, dejó interesantes píldoras de sus posibilidades en base a su movilidad. Orlando Johnson anotó más -aunque tiró de más-, por no hablar del partidazo de Bertans.

Pero hay cosas a mejorar; ante todo la defensa interior. Quizá el retorno de Shengelia alivie ese mal, pero lo cierto es que el Barça se enseñoreó en la zona gasteiztarra. Por no hablar de la falta de continuidad. De hecho, esa irregularidad golpeó a ambos equipos, ya que el propio Barça, tras irse 24-12 en el primer cuarto, se desenchufó, y al receso «solo» ganaba 45-37, aunque San Emeterio, anotando sus 11 puntos en el segundo cuarto, hizo mantener el tipo.

La defensa baskonista fue mejor tras el descanso, y en ataque Bertans brillaba en el tiro y el pase. Los de Crespi se mantuvieron por debajo de los diez puntos de desventaja hasta el último cuarto. Pero en el tramo final, entre Pleiss y la fina muñeca de Abrines, los gasteiztarras debieron hincar la rodilla, hasta el punto de dejarse ir al final. Resta mucho trabajo, pero hay rayos de esperanza.

El equipo necesita «estabilidad y tiempo»

Con la convicción de poner buena cara, Marco Crespi prefirió quedarse con el «progreso» y la «voluntad de mejorar» de los suyos, sobre todo en comparación con el duelo de la Supercopa.

«Hemos jugado un partido con muchos progresos comparado al partido de hace una semana. Solo los últimos cinco minutos hemos bajado en defensa ante un equipo campeón, que además juega un baloncesto serio. Y bueno, el basket tiene algo de matemático: 1 de 10 en triples contra 10 de 13, pone una diferencia muy larga», declaraba el técnico italiano.

«Un equipo nuevo necesita estabilidad y tiempo. En una semana de trabajo, todo el mundo ha mostrado ganas de progresar y en ese sentido, el capitán San Emeterio puede ayudar mucho a un equipo nuevo como este», añadió.

Preguntado sobre la próxima llegada de DJ White, Marco Crespi explicaba que «por la lesión de Hamilton, hay jugadores que deben asumir un rol mayor que el que les corresponde. Pero bueno, DJ White llega para ayudar: tiene cuerpo y calidad anotadora. Estoy seguro que el club le ayudará tanto como él al club». A. G.