Beñat ZALDUA

La izquierda catalana hace piña por el doble «Sí» a la independencia

El teatro del Casinet d'Hostafrancs, en el barrio barcelonés de Sants, se quedó ayer pequeño para acoger el acto de la plataforma Esquerres pel Sí-Sí.

Unas 700 personas asistieron al diálogo entre 12 políticos y activistas, en un evento conducido por el actor Juanjo Puigcorbé. Entre otros, los diputados del Parlament David Fernández (CUP), Sara Vilà (ICV) y David Companyon (EUiA), el diputado en el Congreso Joan Tardà (ERC), el exdiputado del PSC Toni Comín, el abogado y portavoz de Guanyem Jaume Asens y la monja benedictina e impulsora de Procés Constituent Teresa Forcades fueron los encargados de responder a las cuestiones que Puigcorbé fue poniendo encima de la mesa. Cuestiones más relacionadas con el futuro de una Catalunya independiente que con el presente del 9N, con el que todos cerraron filas sin fisuras.

Desde el aborto hasta la política territorial, pasando por el marco de relaciones laborales o el sistema sanitario, los oradores fueron desgranando ideas de cómo debería ser una futura república catalana, con espacio para una revisión del pasado más cercano a cargo, por ejemplo, de Fernández, que pidió una «autocrítica» a la izquierda por la gestión de los últimos años. Fernández tiró de las tesis de Santiago Alba Rico y reclamó una posición revolucionaria en lo económico, reformista en los institucional y conservadora en lo antropológico, mientras que, más llana, la monja Forcades aseguró que «capitalismo y democracia son simplemente incompatibles».

También arrancó aplausos el republicano Tardà, al sentenciar que «maldita sea la patria, por muy catalana que sea, si excluye a una parte de sus hijos».

Apoyos de Tutu, Loach y Sassen

Sin embargo, fue la adhesión sin matices al Sí-Sí del representante del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) Néstor Salvador la que se llevó la mayor ovación de los asistentes, entre los que estaban la presidenta de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Carme Forcadell, la presidenta de Òmnium Cultural, Muriel Casals, y el presidente de Súmate, Eduardo Reyes. Los del SAT andaluz no fueron los únicos apoyos internacionales recabados por el soberanismo catalán durante el fin de semana, ya que el sábado, varias personalidades de reconocido prestigio internacional firmaron una carta a favor del derecho de los catalanes a votar. Entre ellos, los premios Nobel de la Paz Desmond Tutu y Adolfo Pérez Esquivel, el director de cine Ken Loach, el historiador Paul Preston y la socióloga Saskia Sassen.

La breve carta recuerda que «una mayoría de catalanes han expresado repetidamente y de diversas maneras su deseo de ejercer el derecho democrático de votar sobre su futuro político», algo que consideran resultado «de un largo desacuerdo entre los gobiernos de Catalunya y España sobre el grado de autonomía cultural, política y financiera de que deberían gozar los catalanes».

Los firmantes recuerdan los precedentes de Quebec y Escocia y hacen un llamamiento a las autoridades españolas y catalanas «para que trabajen juntos para permitir que los ciudadanos de Catalunya puedan votar sobre su futuro político y, posteriormente, establecer negociaciones de buena fe basadas en el resultado».