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La ONCE agrupa sus empresas en Ilunion con 1.000 trabajadores en Euskal Herria

La ONCE y su Fundación presentaron ayer su nueva marca Ilunion, que agrupa las empresas de la organización no dedicadas a la venta del cupón, que en Hego Euskal Herria suman 23 compañías con 1.000 trabajadores y una facturación de más de 17 millones de euros.

La nueva marca, que operará en todo el Estado español, se presentó ayer en un acto en Bilbo en el que participaron, entre otros, el delegado territorial de la ONCE en la CAV, Basilio San Gabriel, y el portavoz de Ilunion, Jon Cortina.

Los vendedores del cupón, que en Euskal Herria suman cerca de ochocientos, seguirán bajo la marca de la ONCE. El resto de trabajadores de las empresas del grupo se integrarán en Ilunion, un vocablo que nace de la fusión de las palabras ilusión y unión.

Entre las compañías que en Hego Euskal Herria se van a integrar en Ilunion están centros especiales de empleo -cuya plantilla está compuesta en más de un 70% por personas con discapacidad-, así como lavanderías industriales, tiendas de conveniencia en hospitales, una clínica de fisioterapia, una correduría de seguros o una empresa de limpieza de cristales.

Los responsables de la ONCE resaltaron que Ilunion cuenta en el Estado con una plantilla de 28.561 personas, de las que más del 30% tienen alguna discapacidad (8.779), el 60% son mujeres (16.827) y un total de 2.624 son menores de 30 años.

Por su parte, Cortina destacó que se trata de un proyecto empresarial en el que los resultados económicos cuentan tanto como su función social, de integración laboral de las personas con discapacidad y otras en riesgo de exclusión, que tienen más difícil el acceso al empleo.

50 líneas de negocio

La nueva marca Ilunion suma una facturación de 704,6 millones de euros anuales, lo que demuestra su solvencia, y está presente en los sectores más competitivos de la economía. Cuenta con 50 líneas de negocio diferentes, estructuradas en cinco grandes áreas: servicios integrales; socio sanitaria; consultoría; turismo, viajes y ocio; y co- mercialización. Estas líneas de negocio están repartidas en más de 500 centros de trabajo en todo el Estado, lo que en palabras de Miguel Carballeda, presidente de la ONCE y su Fundación, «le permite estar cerca de todos y cumplir con otro de los objetivos de la economía social: mantener su compromiso con la cohesión social, el empleo local y el arraigo de la población en todo el territorio, especialmente en las zonas rurales, donde el empleo para las personas con discapacidad es aún más complicado».

En este sentido, Carballeda se muestra orgulloso de «haber impulsado cambios en el mundo empresarial, comenzando por nuestra propia forma de hacer las cosas, desde y hacia la persona, y de transformar la percepción social de la discapacidad para que se vea y valore la diversidad y las capacidades de la personas». Sin embargo, también reconoce que les queda «mucho camino por recorrer».