Arnaitz GORRITI

Laboral Kutxa Baskonia solo optará a disputar el top 16 si empieza a ganar lejos de casa

Dos victorias en casa y tres derrotas, la última en casa. He ahí el balance de Laboral Kutxa Baskonia en la primera vuelta de la Euroliga. Con ese bagaje, los gasteiztarras aún ocupan la cuarta plaza del grupo D, peleando con Galatasaray, Neptunas, Valencia y Estrella Roja.

No lo digamos muy alto, pero si la primera fase de la Euroliga acabara hoy, Laboral Kutxa Baskonia estaría clasificado para el Top 16, clasificado en cuarta plaza del grupo D con dos victorias y tres derrotas, empatado con Galatasaray y Neptunas Klaipeda, pero mejor average que la escuadra lituana. ¡Objetivo europeo cumplido! ¿Cómo es que entonces, Marco Crespi era destituido con cajas destempladas tras la última jornada europea?

El 66-86 frente al Estrella Roja de Belgrado supuso un break tenístico en la andadura de la escuadra gasteiztarra, que en lo que va de campaña aún no sabe lo que es ganar a domicilio, y que en la segunda vuelta de la Euroliga debe jugar tres partidos lejos del Buesa Arena, incluyendo partidos ante adversarios directos como Galatasaray, Neptunas Klaipeda y Estrella Roja. Y en casa, más le vale no fallar ante Valencia Basket, porque Olympiacos parece inabordable para los de Ibon Navarro.

El citado break llegaba en vísperas del partido de Klaipeda, ante un Neptunas que ganaba sus dos partidos jugando como local, y que llegó a poner contra las cuerdas a un Olympiacos cuyo dominio es al mismo tiempo condena y salvación de sus adversarios, porque se augura que solo se quebrarán los posibles múltiples empates en caso de que alguien supere a los del Pireo. Laboral Kutxa Baskonia ha promediado 63 puntos lejos de Zurbano mientras que sus rivales anotan 86 -Neptunas-, 73,5 -Valencia- y 69,7 -Estrella Roja- como local, y los dos primeros disputan tres partidos en su cancha en esta segunda vuelta.

Los números no parecen muy halagüeños para el conjunto baskonista, tanto en lo que se refiere a su ataque, como a su labor defensiva. «Tenemos que conseguir no depender tanto del triple», reconocía tras su primer partido como primer entrenador Ibon Navarro. «Hasta ahora, solo hemos podido ganar los partidos en los que hemos tenido mucho acierto en el tiro de tres, y hemos perdido cada vez que nuestro porcentaje ha sido bajo», añadía, refiriéndose al ataque. «En defensa, debemos dejar a los rivales en peor porcentaje de dos puntos. hasta la fecha, siempre nos superan el 50%, e incluso el 80% en algunas primeras mitades», recalcaba el preparador gasteiztarra, en referencia a algunos de los males que afectan a un principio de campaña tan poco ilusionante.

La experiencia con Zan Tabak

La última destitución baskonista llegó en la campaña 2012/13, en la que se despidió a Dusko Ivanovic y llegó Zan Tabak en su lugar. La situación clasificatoria de la Euroliga era aún más dramática que ahora, y pese a todo se consiguió corregir el rumbo y entrar al Top 16 -incluso al play off de cuartos-.

Tabak llegó después de seis partidos jugados, con un balance de una victoria en cinco jornadas -la última que dirigió Ivanovic se saldó con una incontestable derrota por 72-89 ante Olympiacos- y su estreno fue descorazonador: 82-45 en la cancha del Zalgiris Kaunas, con un Taylor Rochestie abrumado por la defensa lituana y un Zalgirio Arena que terminó abroncando al Baskonia. De hecho, un medio madrileño se columpió inopinadamente al anunciar a bombo y platillo en su edición digital la «eliminación matemática» de la escuadra baskonista.

Pero los de Tabak cuadraron aquel círculo. En un partido verdaderamente dramático, se batió al Armani Milano de Sergio Scariolo por 64-62, con canasta ganadora de Heurtel y «triple ignorante» de Basile sobre la bocina después de ir con desventajas cercanas a los 20 puntos y de que Scariolo se olvidara de Bourousis, cuando estaba martirizando a los gasteiztarras. «Veníamos de una situación de muy baja autoestima, pero pudimos remontar a pesar de todo», subrayaba Tabak. Aquel subidón traería lo demás.

Después de aquello, Thomas Heurtel y Lampe lideraron el triunfo gasteiztarra por 76-91 en la cancha del Anadolu Efes, un Efes en el que destacaba Sasha Vujacic con 21 puntos. El 97-70 frente a Cedevita Zagreb, con 22 puntos de Nemanja Bjelica y 23 de Causeur, harían el resto.

Los de Ibon Navarro tienen una misión difícil, pero si ganan aunque sea alguna vez lejos de casa el Top 16 estará en sus manos.