El hincha gallego Jimmy, segunda víctima mortal del Frente Atlético
Justo cuando la próxima semana se cumplirán 16 años de la muerte en Madrid del aficionado realista Aitor Zabaleta a manos del grupo ultraderechista Bastion, Francisco José Romero Taboada, Jimmy, se convirtió ayer en la segunda víctima mortal del Frente Atlético, a consecuencia de los golpes recibidos en una pelea entre el grupo nazi-fascista del equipo rojiblanco y aficionados del Deportivo, horas antes de la disputa del partido de Liga entre ambos equipos en Madrid.

Tras debatirse entre la vida y la muerte en el hospital Clínico San Carlos, mientras Atlético de Madrid y Deportivo disputaban con normalidad su partido de Liga correspondiente a la 13ª jornada de Liga, Francisco José Romero Taboada, conocido como Jimmy y padre de un niño de corta edad, se convirtió en la segunda víctima mortal del grupo nazi-fascista Frente Atlético, a consecuencia de los golpes recibidos en la pelea que se había producido horas antes entre seguidores de ambos equipos.
El miembro de la sección «Los Suaves» de los Riazor Blues no pudo superar la parada cardiaca con la que había ingresado en el hospital, en estado crítico, después de haber sido rescatado del río Manzanares por la unidad de buceo de bomberos de la capital española, a donde fue arrojado por ultras rojiblancos.
La pelea, en la que habrían participado unas 200 personas, se inició sobre las 09.00 horas, cuando varios autobuses con aficionados del Deportivo se juntaron en los alrededores de Madrid Río con seguidores del Frente Atlético, sin que todavía siga sin confirmarse que hubieran quedado previamente, según las fuentes policiales consultadas por la Agencia EFE.
La refriega dejó otros once heridos al margen del aficionado fallecido, tres por arma blanca y otros tres con heridas incisocontusas en el cráneo, uno tiene trauma facial, tres más contusiones leves y una agente de policía con una fractura en la falange de un dedo de la mano, según informaron desde el servicio de Emergencias de Madrid.
24 detenidos
Los incidentes previos a este partido, que había sido declarado de bajo riesgo por la Comisión Antiviolencia, se saldó además con la detención de 24 personas y la identificación de más de un centenar.
Según informaciones con origen en fuentes policiales, entre los detenidos habría integrantes del Frente Atlético, que habrían contado con la ayuda de miembros de los Ultra Boys, seguidores del Sporting de Gijón, mientras que con los deportivistas participaron algunos miembros de los Bukaneros del Rayo y los Alkor Hooligans, del Alcorcón, de ideología antifascista.
En el apartado de reacciones, al margen de los habituales mensajes de condolencia y condena, destacó el hecho de que desde el Atlético de Madrid enseguida se trató de evadir cualquier responsabilidad al respecto. «Condenar los hechos que se han producido hace unas horas a unos 500 metros. Esto no tiene nada que ver con el fútbol. Son grupos radicales que producen las consecuencias que han sucedido. No tenemos nada que ver con los hechos», declaró el presidente Enrique Cerezo, como ya hiciera Jesús Gil en el caso de Aitor Zabaleta.
El entrenador del equipo colchonero, Cholo Simeone, también habló del incidente como algo ajeno: «Es un problema social, no de fútbol. Son personas que son hinchas de un club, pero el problema es de la sociedad», señaló, mientras que el consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín se defendió declarando que «yo no soy quien para disolver el Frente. Entre esos cuatro mil siempre te encuentras algún hijo de puta».
Sin embargo, los insultos, las mofas, amenazas y los desprecios hacia Aitor Zabaleta, Antonio Puerta o los vascos en general representan una constante en el Vicente Calderón.
Entre La LFP y la Federación no suspendieron el partido
La conveniencia, o no, de haberse disputado el partido mientras el hincha gallego se debatía entre la vida y la muerte fue una de las polémicas surgidas en torno al fallecimiento de Francisco José Romero, un hecho que no hizo sino dejar en muy mal lugar a las dos entidades que gestionan el fútbol profesional en el Estado español. Y es que, en boca de su vicepresidente, Jorge Pérez, la RFEF se escudó en que recibió la notificación de los graves incidentes acontecidos en las inmediaciones del Vicente Calderón solo
once minutos antes y, con el estadio lleno, por motivos de orden público, no se consideró suspender el encuentro, cuando la pelea se produjo unas tres horas antes y las noticias estaban en todos los medios bastante antes de comienzo del partido.
En un comunicado, la LFP manifestó «haber sido firme en su intención de suspender el partido», pero no fue posible por no poder contactar con nadie de la RFEF, único organismo competente para la suspensión de un partido. El técnico del Depor, Víctor Fernández, dijo que nadie les planteó esa opción. GARA

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