Al Qaeda ataca a Irán en un escenario de conflicto confesional
El grupo Ansar al-Sharia, filial de Al Qaeda reivindicó ayer el atentado con coche bomba contra la residencia del embajador de Irán, en el que murió una persona y 17 resultaron heridas. El pasado 18 de enero el diplomático Le Ali Asghar Assadi fue tiroteado cuando abandonaba esta misma residencia y otro diplomático iraní, Nur-Ahmad Nikbakht, secuestrado en julio, sigue aún en manos de sus captores, presuntamente Al Qaeda. La explosión causó importantes daños en la residencia y provocó un cráter de dos metros de profundidad. El ataque se produce en un contexto de graves tensiones confesionales en Yemen, donde el Gobierno y los suníes acusan a Irán de apoyar a las milicias chiíes de Ansaruallah. Milicianos chiíes, que controlan Sanaa, rodearon rápidamente la zona.

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