Koldo LANDALUZE DONOSTIA

La CNMC sigue sin dar luz verde a la compra de Canal + por Telefónica

Canal + continúa inmersa en su particular vía crucis. A medida que la Comisión Nacional del Mercado de Competencia prolonga su visto bueno al acuerdo de compra del canal de pago por parte de Telefónica, sus deudas cuantiosas continúan aumentando irremediablemente.

No es novedosa la larga agonía que está padeciendo Canal + y el interminable affaire que provoca la demora constante con la que la CNMV está tratando la venta del canal de pago a Telefónica y que se traduce en la nada desdeñable cifra de 750 millones de euros.

Según revelan diferentes medios, parece más que probable que el fallo de esta transacción cobre forma definitiva durante el primer trimestre del año próximo. Mientra ello tiene lugar, las deudas se acumulan en la plataforma de pago de Prisa las cuales, y según revelan los datos, han elevado sus pérdidas netas operativas en el transcurso de los primeros nueve meses de 2014 hasta los 53,7 millones de euros frente a los números rojos de 49,19 millones que registró en el mismo periodo de 2013. Para colmo de males, su beneficio ha caído un 63,45%, hasta los 8,3 millones de euros entre enero y setiembre.

Un dato a tener muy en cuenta revela que la plataforma ha perdido 40.319 suscriptores, un descenso que se suma a los 90.000 abonados que perdió a lo largo del pasado año. Este descenso, que acumula una caída de 175.872 desde diciembre de 2011, obligó a la compañía a deteriorar su fondo de comercio y ampliar el periodo de tiempo necesario para rentabilizar la inversión en los derechos relacionados con las emisiones de fútbol. Canal + también se ha visto en la obligación de asumir otro factor importante, la irrupción y meteórico auge de Movistar TV. La televisión de pago de Telefónica cerró el primer semestre de 2014 con 1,2 millones de abonados, un 91,3% más que en junio de 2013 y prevé cerrar el año con 1,8 millones. Así, la teleco tiene ya un 27,8% de la cuota de mercado mientras que Canal+ posee un 37,6%.

Las condiciones que la CNMC quiere imponer para evitar que la fusión «obstaculice significativamente la competencia en el mercado de los contenidos y la televisión de pago», podría provocar un mal mayor que se traduciría en la falta de interés de Telefónica.