11/12/2014

Anna Simó
Vicepres. primera del Parlament y portavoz ERC

Anna Simó (Els Alamús, Lleida, 1968) acudió ayer a la Ponencia de Autogobierno del Parlamento de Gasteiz para explicar cómo se había forjado el proceso catalán que ha llegado al punto actual. Habló como vicepresidenta del Parlament y mantuvo su tono institucional incluso ante quienes en lugar de preguntar la sermonearon con su recetario unionista. En esta entrevista, libre de corsés, habla la dirigente política con una amplia trayectoria también como consejera en pasados gobiernos.

«No podemos fallar a los catalanes que nos han dado una lección de madurez»
Iñaki IRIONDO
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Tercera vía. «Es imposible que dos tercios del Congreso acepten una reforma constitucional que reconozca el derecho a decidir. No hay camino por ahí. La desconexión está en mar

En el horizonte de Catalunya están unas elecciones plebiscitarias o refrendatarias, según la terminología. Anna Simó explica su urgencia. «Tras el proceso consultivo, el propio presidente del Govern dijo, y lo compartimos, que aquello no generaba un mandato democrático. Ahora lo que se tiene que decidir es `independencia sí o no' votando a formaciones políticas. El mandato democrático, cuanto antes mejor. La Assemblea Nacional Catalana ha dicho que elecciones se deben hacer como mucho durante el primer trimestre de 2015. En ERC lo compartimos, como lo comparten las CUP-Alternativa d'Esquerres. Estas elecciones no se pueden demorar».

Las diferencias sobre la candidatura única o no, ¿pueden ser un problema insuperable?

Cuando el president Mas hizo pública su hoja de ruta dijo que si no había candidatura única no habría elecciones. Pero, posteriormente, en el Parlament dijo que su propuesta era un punto de partida, no de llegada. Por lo tanto, es imprescindible que en las próximas semanas haya un acuerdo entre diversas formaciones políticas sobre lo que se tiene que hacer. Pero somos muchos los partidos políticos que demandamos que la búsqueda del mandato democrático sea cuanto antes mejor.

¿Se atisba algún punto de acuerdo?

Tiene que haber muchos puntos de acuerdo. Tiene que haber puntos de acuerdo sobre la unidad de acción. Nosotros creemos que la propuesta de Mas de lista única y luego 18 meses para crear estructuras de Estado, para después hacer un referéndum sobre la independencia, dilata un proceso que se puede hacer en paralelo. Puede haber un acuerdo sobre un referéndum después de 18 meses, pero nosotros proponemos que sea para refrendar una Constitución Catalana. El president Mas también habla de redacción de unas bases constitucionales si hay una mayoría parlamentaria. Ahí puede haber otro punto común. También hay un acuerdo en que la unidad de acción es imprescindible y en que no podemos prescindir de lo que representan las CUP y de su papel en estos dos años, que ha sido muy importante. Como también el de ICV-IUA en todo este proceso. La unidad tiene que ser una unidad reforzada.

¿Como la que se forjó en diciembre de 2013?

Entendemos que es imprescindible. Como la incorporación de independientes muy diversos en las distintas candidaturas. Desde ERC proponemos unas listas paraguas, en las que cada candidatura, con independientes o sin independientes, como estimen oportuno, se pongan una misma etiqueta para que la gentes sepa cuáles están a favor de la independencia. Pero además de la independencia, está el modelo de país, el modelo social, el económico, están las maneras de hacer política, la transparencia, la lucha contra la corrupción. En ERC creemos que no podemos dejar el discurso social y regenerador en manos de la izquierda que no quiere la independencia.

¿Sería añadir una etiqueta identificadora a cada candidatura y unos puntos comunes...?

Y con siglas o sin siglas, con otros nombres... eso ya se definirá. Y habría que hacer algunos actos de campaña conjuntos, habría que tener partes del programa en común, como el punto de la independencia y una hoja de ruta tan detallada como sea posible. Entendemos que la gente pide seguridades, claridad y transparencia sobre lo que se va a hacer.

¿Cómo ha llegado este boom del independentismo?

Todos los procesos sociales y políticos pasan épocas de gestación, de consolidación, de sedimentación quizá y hay un momento en el que eclosionan, igual cuando menos te lo esperas. Con la reforma del Estatuto se hizo el enésimo intento de encaje dentro del Estado, con su Constitución y siguiendo todos los pasos... y acabó como acabó: cepillado y bien cepillado en palabras de Alfonso Guerra. Eso fue definitivo. La sentencia del TC y cerrar la puerta a un pacto fiscal como pedía el president Mas, hizo ver que el recorrido del Estado de las Autonomías para Catalunya se había acabado y que no ofrecía las respuestas que necesitaba la sociedad catalana. Al tiempo, la ciudadanía se fue empoderando. Con las consultas populares que se hicieron, la gente perdió el miedo a las urnas, tomó conciencia de que podía decidir, podía autoorganizarse, podía provocar cambios políticos y la cosa se fue animando y consolidando. Llegaron las grandes manifestaciones y las 2.350.000 personas que votaron en el proceso participativo.

Ustedes han reprochado al Govern no haber ido creando las estructuras de Estado, como se había comprometido. ¿Cómo se pueden crear estructuras de Estado siendo todavía una comunidad autónoma y con Madrid diciendo que no a todo?

Es una buena pregunta y es la reflexión que nos hacemos cuando se van a cumplir dos años de la firma del Pacto de Estabilidad entre ERC y CiU para hacer a Mas president. Vemos que no se pueden construir todas las estructuras estando todavía bajo el paraguas de otro Estado, pero creemos que sí había un recorrido importante por hacer en el «mientras tanto» que no se han acabado de hacer. Y ahora Artur Más reclama 18 meses más, a sumar a los 24 tenidos hasta la fecha.

¿Qué tipo de estructuras se pueden crear?

La Hacienda. La Hacienda catalana ya se podría haber hecho. Dicen que con cuatro meses se puede acabar el trabajo si se emplean a fondo. Y hay poner las bases de la Seguridad Social, la Administración de Justicia, la planta territorial y las leyes de transitoriedad jurídica imprescindibles en un proceso como este, para que las leyes vigentes hasta ahora sigan existiendo hasta que las sustituyan.

¿Cuál ha sido el papel de la ANC y de Omnium Cultural?

Definitivo. La ANC fue la que convocó la manifestación multitudinaria del 11 de Setiembre de 2012 y eso marcó un segundo punto de inflexión para el criterio mayoritario de Catalunya. Si llegamos a convocarla los partidos que siempre convocamos las manifestaciones del 11 de Setiembre, no habría acudido ni una quinta parte de los que asistieron. La Assemblea se autoorganizó, convocó y se superaron las expectativas más optimistas de la propia ANC.

¿Y después les han ido llevando adelante a los partidos?

Sí señor. Y eso creo que es un hecho diferencial y definitorio del proceso catalán que es muy bueno que sea así. Una parte muy importante de los catalanes y las catalanas ha dado una lección de madurez, también a los partidos políticos catalanes, y no se puede fallar a eso.

¿Las instituciones han ido apoyando que se pudiera dar voz a la población?

Se ha querido dotar de esos instrumentos a la ciudadanía, cuando aprobamos la declaración de soberanía, cuando trabajamos para pedir la transferencia de la competencia de hacer referéndum a Catalunya, cuando ante la negativa aprobamos la Ley de Consultas... siempre se han intentado poner los instrumentos para que la parte de ciudadanía de Catalunya que quisiera pudiera expresarse. Lo hemos hecho dentro de la legalidad, pero habrá un momento en el que tendrá que haber una ruptura pacífica y democrática.

¿Hay posibilidades para una tercera vía, para una reforma constitucional?

No hay tercera vía posible porque no va a haber ninguna oferta desde el Estado y si existe no va a ser creíble. Ya se ha intentado todo. El Estatuto fue una tercera vía y ¿cómo acabó? Y eso con un Gobierno español que dijo que apoyaría lo que decidiera el Parlament de Catalunya y que para tener su mayoría dependía de unos partidos políticos catalanes. En ese contexto no fue posible. Con la mayoría absoluta del PP, tampoco. Y ahora Podemos, que parece que entra con fuerza, dice que solo es posible una reforma constitucional. Pues es imposible. No habrá dos terceras partes de los diputados en el Congreso a partir de 2015 que quieran hacer una reforma que incluya el derecho de autodeterminación de los pueblos. Eso no va a existir. Hay una mayoría de catalanes que han visto que no hay camino por ahí, no hay apaño posible. La desconexión está en marcha. Los independentistas de izquierda estamos trabajando tan bien como sabemos para aprovechar esta oportunidad histórica que no vamos a volver a tener en generaciones.